Si una imagen vale más que mil palabras, ¿cuánto vale un vídeo?

Por Marta Sáez

‘Video killed the radio star‘ es un tema original de Bruce Woolley & The Camera Club, cuyo videoclip pasó a la historia por ser el primer vídeo emitido por MTV el 1 de agosto de 1981, día en el que comenzó sus transmisiones. Esta elección supuso toda una declaración de intenciones, pues la letra de la canción y sus explícitas imágenes con radios explotando, hacían referencia a una vieja estrella de radio que ve como sus días de gloria acaban por la proliferación del vídeo. Este videoclip marcó un momento de ruptura con el pasado y de mirada al futuro, donde el vídeo comenzaba a convertirse en algo accesible para todos y lo visual tomaba muchísima relevancia.

La realidad es que 35 años después,  tal y como vaticinaba la canción, el vídeo está tomando absolutamente todos los medios; porque si una imagen vale más que 1.000 palabras, según un estudio de Forrester, un minuto de vídeo equivaldría a 1.8 millones de palabras.

Pero… ¿por qué conectamos tanto con el vídeo? De acuerdo a datos publicados por HubSpot, el 90% de la información transmitida al cerebro es visual, y estos datos se procesan 60.000 veces más deprisa que los textuales. Aquí tenemos algunas de las claves que explican el éxito del vídeo en el marketing, pues este formato tiene la capacidad de emocionar, de crear una experiencia multi-dimensional, garantizando que las marcas ya no se perciben como una simple empresa, sino como una personalidad o una experiencia.

Los últimos datos publicados por la IAB sobre el consumo de vídeo online manifiestan que el 90% de internautas en España consumen contenidos audiovisuales, que uno de cada cuatro sigue a Youtubers y el 50% están dispuestos a pagar por contenido audiovisual.

El éxito del formato vídeo es indiscutible, es una herramienta de marketing de incalculable valor y por ello se ha convertido en un verdadero campo de batalla entre las principales redes sociales por hacerse con la hegemonía hasta ahora ostentada por YouTube. Las reproducciones de vídeo en Facebook crecieron cerca de un 800% de 2013 a 2014, y el pasado verano manifestaban haber superado la barrera de los mil millones de visualizaciones por día, siendo actualmente 3.000 millones por día, bastante igualados a YouTube. Y como no hay dos sin tres, al juego se suma Twitter, donde cada minuto se comparten 2.000 tweets con vídeos.

Las redes sociales parecen haber descubierto la ruta hacia las minas del Rey Salomón, toda nueva predicción apunta al vídeo online como la mejor fórmula del marketing de contenido, y por ello se han dado prisa en hacer cambios en sus plataformas para adaptarse a la comunicación audiovisual y ser la mejor opción de video marketing para las marcas.

Es muy relevante también mencionar cómo el video streaming se ha convertido en tendencia con el lanzamiento de Periscope en Twitter; recientemente retransmitimos el cierre de nuestro evento OMD Appdiction a través de Persicope, recibiendo en tiempo real los comentarios de nuestros seguidores, quien iba a imaginar hace unos años que podríamos hacer esto de una manera tan sencilla. Live de Facebook también permite ahora a sus usuarios a compartir vídeo en vivo, pero sin duda el mejor jugador en este campo es Snapchat, la aplicación de mensajes efímeros que permite compartir fotografías y vídeos, ha sabido ganarse el corazón de los millennials pues, según la IAB, la aplicación cuenta con más de 100 millones de usuarios enviando más de 400 millones de “snaps efímeros” al día.

Pero, ¿cuál será el próximo gran reto entorno al vídeo?,  sin dudarlo diría que la realidad virtual va a darnos grandes sorpresas en este aspecto; estoy segura de que cambiará de nuevo completamente la forma en la que contamos historias audiovisuales, no tendremos un único punto de vista, ¡sino todos! Será un entorno que desafiará los límites entre la realidad y la ficción y en el que el usuario podrá decidir hacia dónde dirigir su mirada y cómo interactuar. De momento su aplicación se está desarrollando más en el campo de los videojuegos, pero seguro dará pronto el salto al content marketing. En el Mobile World Congress de Barcelona tuvimos oportunidad de ver muchas de las futuras aplicaciones.

Hace un año, Mario Vargas Llosa en una entrevista con el director de El País defendía la importancia de la palabra escrita como elemento transformador, que requiere un esfuerzo creativo e intelectual que casi se elimina con lo visual.  Creo que también puede haber creatividad y esfuerzo intelectual en la edición de un vídeo, lo veo en mis hijos, en mi entorno, y por supuesto a nivel profesional, pero desde luego no me gustaría que las generaciones futuras en este mundo tan audiovisual perdieran la conexión con la escritura, se perdieran lo emocionante que puede ser leer un buen libro. Solo el tiempo lo dirá. Blog OMD.


Marta Saez

Managing director

OMD