Solo el 1,6% de los influencers hispanos ingresa más de 3.000 euros mensuales por su trabajo

Un 74% de los influencers de habla hispana ya recibe ingresos derivados de esta actividad. Más del 50% reciben hasta 500 euros mensuales con sus publicaciones en redes sociales y hay un empate (9,8%) entre los que reciben de 500 a 1.000 euros y los que perciben de 1.000 a 3.000 euros. Solo el 1,6% afirma que sus ingresos superan los 3.000 euros al mes

En el actual escenario el consumidor o usuario confía más en la recomendación de un amigo, conocido o familiar que en el mensaje de una marca o de un influencer. Pero ante estos dos últimos colectvos se fía mucho más del último, al considerarlo un referente en un campo determinado. Por eso los anunciantes apuestan cada vez más por el word of mouth marketing (WOM) o el marketing de influencia (según Scott Cook, cofundador de Intuit, hace tiempo que una marca dejó de ser lo que le dice al consumidor que es para pasar a ser lo que unos consumidores les dicen a otros lo que realmente es. Y esos consumidores a los se refiere eson los influencers. De hecho, el 75% de las compañías ya recurren a ellos para mejorar su presencia en Internet (ver más información aquí).

Pero el mundo de los influencers sigue siendo opaco y poco transparente, por eso cada vez interesa más a cuánto ascienden los ingresos y el resto de cifras que rodean a estas figuras publicitarias, al menos a los que están interesados en servir de puente entre marcas y consumidores, ya que hay un alto porcentaje de influenciadores que no están dispuestos a sacrificar su independencia frente a los anunciantes. Pues bien, según un estudio realizado por la plataforma MarvelCrowd, que en realidad se configura como una comunidad española de influencers al servicio de consumidores y marcas, un 74% de los influencers de habla hispana ya recibe ingresos derivados de esta actividad. El 32,8%, el grupo mayoritario, ingresa menos de 200 euros de media mensuales y un 21,3% gana entre 200 y 500 euros por su labor de influencia en el entorno online. Menos son los que que se acercan al estatus de mileurista (solo un 9,8%) reciben entre 500 y 1.000 euros al mes) y los que perciben de 1.000 a 3.000 euros (poco má sdel 9%). Tan solo el 1,6% de los encuestados por la plataforma afirma que sus ingresos superan los 3.000 euros mensuales. Y uno de cada cuatro confiesa no recibir ningún tipo de ingreso por su labor de influencer o referente sobre su comunidad y seguidores.

Creador de contenido e influenciador digital suelen ser las acepciones mejor asumidas por este colectivo, aunque dos de cada diez cree que la mejor fórmula para referirse a ru rol es la de prescriptor 2.0. Cuatro de cada diez todavía no se considera un profesional de la influencia.

No siempre se percibe dinero en estas relaciones (suele ser habitual otro tipo de incentivo), pero cada vez se impone más el intercambio económico. La mayoría (un 74,6%) prefiere una remuneración económica a cambio de su trabajo como influencer. Un 18% afirma preferir pruebas de productos y apenas un 6% opta por vivir experiencias exclusivas, donde entrarían conceptos como viajes, fiestas, eventos, etc.

Es un trabajo no reconocido

Pero a pesar del creciente interés de los anunciantes por el colectivo influencer la inmensa mayoría d eellos, un 76% cree que su ocupación no está reconocida por la sociedad y que debería estarlo (78,7%). eso significa que todavía un 21,3% opina lo contrario. Eso sí, un 86,1% de estos líderes de opinión afirma que los poderes públicos y la legislación vigente deberían contemplar su ocupación y regularla.
Esta posición es natural y lógica si tenemos en cuenta que, según esta fuente, para el 65% de los encuestados ser influencer es su profesión actual. Pero un 50,4% la compagina con otras profesiones (hay mayoría de publicitarios, estudiantes y fotógrafos, seguidos de periodistas, arquitectos, administrativos, empresarios y expertos en marketing digital).

A la hora de definir su actividad, un 38% considera que el término que mejor les define es creador de contenido, seguido muy de cerca (37,7%) por los que se decantan por la de influenciador digital. El 18,9% cree que la mejor fórmula es la de prescriptor 2.0. El 37,7% no se considera profesional de la influencia mientras que ya se observa un 12,3% que se dedica a tiempo completo a esta ocupación.

Al ser preguntados por el criterio que consideran más importante a la hora de valorar su trabajo, el 45,9% asegura que el principal es la calidad de sus publicaciones, seguido por el ‘engagement’ que generan (‘likes’, comentarios y shares), el tamaño de su comunidad (14,8%), su experiencia con campañas anteriores (10,7%) y el número de redes en el que está presente (2,5%).

Imagen de cabecera: Isasaweis (Instagram)