Momento crucial para la prensa

Daniel Campo, director de El Publicista

La prensa está sacudida por dos frentes; la crisis económica y la revolución tecnológica. No soy de los agoreros que pronostican incesantemente el fin del papel, pues creo que el papel de la prensa, en ambos sentidos, es vital. Y además ningún medio ha muerto con el nacimiento de otro, todos tienen su hueco exclusivo y cualitativo. Lógicamente se venderán menos periódicos y eso traerá terribles consecuencias para el mercado afín. Los quiosqueros y las imprentas franceses ya han puesto el grito en el cielo, aventurándose a lo que puede significar el debilitamiento o cierre de sus negocios. También el aventajado país vecino está apostando por inculcar educación periodística a los jóvenes a los que agasaja con suscripciones gratis a sus diarios preferidos. Solo hay que jugar un buen papel.
Actualmente la relación de convivencia papel-internet es sinérgica. El papel da negocio, internet da notoriedad y audiencia, pero con esto sólo no se come. No hay futuro sin ingresos. A la vista está el reciente cierre de soitu.es, un portal de prensa íntegramente digital con más de un millón de usuarios únicos. Esto demuestra que la exigencia publicitaria a los diarios online es muy alta, a pesar de que comparativamente la audiencia en la red es mucho mayor que la de papel. Por cierto, habrá que  buscar un nombre para llamar a los diarios on line, pues no solo no dan noticias del día de  ayer sino al momento, y además son canales de servicios de información y comunicación. Quedan pendientes los retos de cobrar por esos servicios, cosa que hay que afrontar corporativamente; de ofrecer servicios premium y cobrar a la publicidad,  y de usar las nuevas tecnologías como la librería digital o el teléfono móvil.
Los diarios en papel u on line, así como los portales exclusivos de información, necesitan presentarse como marcas comerciales, aunando esfuerzos.  El Mundo da ejemplo al añadir el .es a su cabecera impresa (felicidades por sus 20 años). La tendencia es hacia un nuevo modelo, una única marca y vender targets. El producto es el mismo, es la audiencia quien decide a través de qué canal lo lee o ve.