Los mayores de 55 años ya representan el 34% de la población española y destacan por su capacidad de ahorro, fidelidad y poder de compra
Las estrategias de marketing centradas casi exclusivamente en la generación Z y los millennials podrían estar dejando fuera a uno de los perfiles con mayor capacidad de consumo del mercado.
Así lo advierte WAM, que pone el foco en el peso creciente de los consumidores mayores de 55 años dentro de la economía española. Según datos de Global Web Index recogidos por la compañía, este colectivo representa ya el 34% de la población española. Además, tres de cada diez boomers son considerados consumidores de altos ingresos y el 75% cuenta con ahorros o liquidez, cifras que los sitúan por encima de generaciones más jóvenes en capacidad financiera.
Pese a ello, muchas marcas continúan diseñando campañas, mensajes y experiencias pensando casi exclusivamente en públicos jóvenes y códigos asociados a nuevas generaciones.
El análisis apunta además a que los boomers mantienen una actividad digital mucho más consolidada de lo que tradicionalmente ha asumido la industria. Aunque no sean nativos digitales, utilizan internet, redes sociales, búsquedas online, email y dispositivos conectados de forma habitual, lo que obliga a replantear la idea de que este público solo responde a medios tradicionales.
En este contexto, WAM sostiene que el reto para las marcas no pasa por crear campañas específicas para mayores, sino por comprender mejor cómo toman decisiones de compra y qué factores condicionan su relación con las compañías. La consultora destaca que este perfil de consumidor prioriza especialmente la claridad, la utilidad, la confianza y la coherencia en la experiencia de marca.
Más allá de la innovación o la tendencia, valoran procesos sencillos, mensajes comprensibles y relaciones consistentes antes, durante y después de la compra.
La compañía también subraya el papel que pueden desempeñar herramientas como la inteligencia artificial, el CRM o la automatización para personalizar experiencias y adaptar mensajes según comportamientos reales y necesidades concretas, en lugar de segmentar únicamente por edad.
“Una marca que solo mira a las generaciones más jóvenes está dejando fuera a una parte enorme del mercado y, probablemente, a una de las que más capacidad tiene para decidir, recomendar y sostener el consumo en muchos hogares”, señala Jorge Carriazo, media business director de WAM.
El informe se suma así a una tendencia cada vez más visible dentro de la industria publicitaria y del retail, donde las marcas empiezan a revisar el peso que conceden a generaciones tradicionalmente menos protagonistas en la conversación cultural, pero con una relevancia creciente en términos de consumo, estabilidad financiera y fidelidad.

