Nueve de cada diez influencers hispanohablantes reclama legislación para regular su actividad profesional

Un 63% de influencers ya perciben ingresos económicos de su actividad, la mayoría menos de 500 euros al mes

Según un estudio reailzado por la agencia despañola Brandmanic, especializada en influence marketing, al 90% de los influencers de España y Latinaomérica le gustaría que los poderes públicos de cad apaís emitiesen una legislación ad hoc para regular su situación laboral en el mundo digital. Según el estudio #soyinfluencer2, que radiografía por segundo año consecutivo el estatus sobre la profesión de influencer en mercados de habla hispana siete de cada diez influencers consideran que su trabajo es una  profesión, sin embargo, el 81% cree que su labor como influencer no está reconocida por la sociedad.

Del informe se desprende que el perfil o estatus de influencers profesional avanza. Para más de la mitad (53%) de ellos es ya su profesión actual, aunque la compagina con otras ocupaciones entre las que destacan las labores dentro del mundo social media y del marketing, y ya casi el 18% de ellos le dedica el 100% de su tiempo y consigue vivir de ello. En la otra cara de la moneda, todavía hay un 30% de influencers que no se dedica a ello de manera profesional.

Las cifras varían sustancialmente si preguntamos a las personas que se dedican a otros sectores: cuando una persona explica que es influencer, la reacción mayoritaria es hacer preguntas (52%), desconocimiento o sorpresa (40,6%). Sólo un 9% sabe qué es un influencer y lo acepta con normalidad.

6 de cada 10 ya tienen ingresos

Un 63% de influencers ya perciben ingresos económicos de su actividad, la mayoría menos de 500 euros al mes; y es que según afirman 8 de cada 10, prefieren ser remunerados monetariamente, seguido de productos (60%) y cerrando la preferencia por experiencias (52%).

Si profundizamos en cantidades la mayoría cobra menos de 500 euros al mes, concretamente, el 35% de los influencers perciben al mes menos de 200 euros, el 21% más de 500 euros y sólo unos pocos privilegiados (9%) entre los encuestados obtiene una remuneración mensual de entre 1.000 y 3.000 euros. Eso sí, el 68% de los encuestados no tiene unas tarifas fijas, sino que dependen del producto o marca que vayan a promocionar.

El 65% de los encuestados aseguran que el criterio que prevalece para valorar su trabajo es la calidad de sus publicaciones, seguido -aunque de lejos- por el engagement (cantidad de likes, shares y comentarios generados) , señalado por un 18% de los influencers, y solo un 4% considera relevante el tamaño de su comunidad, los famosos Ks en los que tantas marcas se fijan de manera errónea.

Un tercio de los influencers sienten que las agencias les dan libertad creativa para hacer su trabjo, un 35% asegura que cada caso es diferente, y un 28% indica que las marcas estipulan directrices dentro del estilo de cada influencer. Mayoritariamente se trata de una labor individual: el 82% de las personas encuestadas aseguran que realizan su trabajo sin contar con ningún equipo de apoyo

Instagram adelanta a Youtube

El canal más utilizado por los influencers de habla hispana es Instagram, donde están presentes el 81% de ellos. Le siguen los blogs (utilizados por el 66%), Youtube (28%) y Twitter (12%).

Las colaboraciones más habituales de los influencers que utilizan Instagram son fotos con producto ( 87%) , narraciones de asistencia a eventos (58%)  y bodegón con otros objetos (43%). El 46% de los encuestados no cobra por sus colaboraciones en Instagram pero sí obtiene productos o experiencias. Un 9% de ellos cobra entre 200 y 500 euros por foto, y niguno de ellos más de 1.000 euros por imagen.

En cuanto a Youtube, lo utilizan el 28% de los encuestados. Las colaboraciones más habitulaes- el 53% de ellas- son reviews de producto (opinión del influencer tras haber utilizado el producto) , seguidas de tutoriales o recetas (31%) y vídeos creativos (30%). El 67% de los youtubers no cobran por sus vídeos pero sí reciben productos o experiencias. El 23% de ellos sí recibe una remuneración que no supera los 200 euros por vídeo. Sólo una pequeña minoría cobra más de 1.000 euros por este trabajo.

En el caso de los Blogs, el 77% de los contenidos son review de producto, seguidos muy de cerca por relato de experiencias o asistencia a eventos, listas que incluyen la marca a promocionar y tutoriales o recetas.

Twitter y Facebook se emplean sobre todo para compartir contenidos del Blog, Instagram, Youtube o la web de la marca. La tarifa por tuit o post es de unos 200 euros, si bien casi la mitad de ellos son remunerados con productos o experiencias.

Imagen cabecera: la influencer Dulceida en un reciente acto promocional con la ginebra Bulldog