RSE: menos postureo y más trabajo

por Nicolás Perdomo

Me he permitido la licencia de incorporar palabra tan de moda y carente de significado más allá de la comunidad de usuarios de las redes sociales,  por el tono quizás un tanto despectivo que implica su uso. A día de hoy, no creo que haya mejor definición de lo que hacen una buena parte de las grandes empresas pertenecientes al ámbito de la RSE. Obrar de cara a la galería, sin integrar una acción entendida como responsable socialmente como parte de un plan RSE en su núcleo de negocio, no es más que postureo. En cierto modo, el posicionamiento ha evolucionado. Se partió de una concepción filantrópica del asunto, en la que cumplir una cuota de acción social o caridad anual era más que suficiente. Hoy por hoy, una visión más amplia e integral abarca los stakeholders, con los que se dialoga y trabaja para desarrollar mejoras conjuntas. Sin embargo, esto aún es insuficiente.

El verdadero punto de inicio de una RSE de calidad, pasaría por aumentar su presencia desde la parte operativa, donde muchas empresas la esclavizan como herramienta de marketing, hasta la parte estratégica. Sólo así, impregnando toda la obra de la organización y a sus integrantes, podría conseguirse una evolución considerable. Y es que no puedes enarbolar un orgulloso estandarte de responsabilidad social cuando tu empresa está a la cabeza de las quejas por parte de tus usuarios, ofreces condiciones laborales precarias a tus trabajadores o coleccionas denuncias de explotación por tu cadena de suministros. Aun siendo consciente de que hay diferentes puntos de vista, hay verdades, como ésta, que se me antojan ineludibles.

No dudo de que la migración hacia una visión empresarial fundamentada en la responsabilidad social sea un trabajo hercúleo, y de que hay muchos y buenos profesionales poblando los departamentos RSE, que luchan cada día para que las cosas cambien. Pero si los mismos directivos y consejeros delegados no son consecuentes y no creen en lo que predican, ¿de qué estamos hablando?

Nicolás Perdomo
Socio fundador de 1300 gramos