Scottex triunfa y fracasa al mismo tiempo con su campaña de adopción de perros

La multinacional Kimberly-Clark ha ordenado parar una campaña iniciada por Scottex España en colaboración con la asociación FenixCan en la que se que cedía el espacio de su popular mascota, un cachorro de perro, a otros canes abandonados que buscaban nuevos hogares

Apenas dos días después de activar su última campaña en España la firma Scottex ha tenido que dar marcha atrás y parar toda la acción. Y todo apunta a que ha sido el éxito inicial que estaba cosechando la iniciativa lo que ha motivado la intervención de los responsables de la sede central de la multinacional Kimberly-Clark, empresa propietaria de la marca, y su orden de parar la campaña.

Todo comenzó la semana pasada cuando la firma puso en marcha una iniciativa de corte social en la que cedía el espacio de su popular mascota e icono en el packaging, un cachorro de perro blanco, a otros perros abandonados en España con el objetivo de darles visibilidad y conseguirles un nuevo hogar del que formar parte. Para ello la marca alcanzó un acuerdo con la protectora animal FenixCan y puso en marcha contenidos en las redes sociales y una pagina web desde la que se centralizaba toda la información del proyecto, que ya tenía varias docenas de animales involucrados (ver información aquí).

A las pocas horas la iniciativa se tornaba viral, alcanzando un gran éxito a nivel local en las redes sociales e incluso con medios internacionales haciéndose eco de la misma. Motivo por el que, según ha podido averiguar El Publicista, los responsables internacionales de la marca han intervenido y ordenado a Scottex España el cese de la campaña, por entender que la acción local ha trascendido fronteras y que afecta negativamente a la imagen de la marca y su popular icono más que suponer un beneficio para la misma. Hasta el momento Kimberly-Clark no ha dado explicaciones sobre esta medida.