Una iniciativa impulsada por estudiantes convierte la bandera de la Comunidad de Madrid en un sistema de valoración del estado de las calles
En una ciudad donde el lugar de residencia condiciona el acceso y la calidad de los servicios públicos, un grupo de estudiantes de la escuela creativa The Atomic Garden ha puesto en marcha “Madrid sin estrellas”, una campaña de concienciación que denuncia la desigual distribución de la limpieza urbana en la capital.
La iniciativa parte de una premisa sencilla: los barrios con menor renta reciben, de forma sistemática, un peor mantenimiento de sus espacios públicos. Para hacerlo visible, la campaña recurre a un símbolo institucional ampliamente reconocido -las siete estrellas de la bandera de la Comunidad de Madrid- y lo transforma en un sistema de “reseñas” que puntúa el estado real de las calles.
El proyecto ha sido desarrollado en el marco de la asignatura ‘Realidad’, en la que el alumnado de The Atomic Garden trabaja sobre problemáticas sociales con el objetivo de trasladar ideas creativas al espacio público y generar impacto tangible.
Un sistema de valoración en el espacio urbano
La acción se materializa mediante la colocación de gráficas sobre cubos de basura en distintos barrios de Madrid. En ellas, las estrellas de la bandera aparecen incompletas o reducidas, reflejando la baja puntuación que recibe cada zona en función de su nivel de limpieza. Todas las intervenciones comparten un mismo mensaje final: una llamada conjunta a poner fin a la desigualdad en la gestión de los servicios urbanos.
El uso de un lenguaje visual similar al de las valoraciones digitales permite trasladar una problemática estructural a un código fácilmente reconocible para la ciudadanía, reforzando la comprensión del mensaje y su difusión.
Apoyo de asociaciones vecinales
“Madrid sin estrellas” cuenta con la colaboración de asociaciones vecinales de distintos distritos, que han participado en la identificación de las zonas afectadas, la difusión de la campaña y la recopilación de testimonios ciudadanos. Entre ellas se encuentran AV Cañaveral Avanza, Vicus Albus Vicálvaro, AV Lucero, la Asociación Vecinal Moscardó, San Isidro Alto y La Latina.
Desde estas entidades subrayan que la limpieza urbana no es un problema menor, sino un factor que incide directamente en la calidad de vida de los vecinos y en la percepción de abandono institucional.
Rosa, presidenta de la Asociación Vecinal Cañaveral Avanza, resume así esta reivindicación: “Todos los barrios deberían tener los mismos derechos, porque además todos pagamos los mismos impuestos. Yo pago lo mismo que el señor que vive en el barrio de Salamanca”.
Con esta intervención, la campaña busca reabrir el debate sobre la equidad en los servicios públicos municipales y poner sobre la mesa una realidad cotidiana que, pese a su impacto directo en la vida de los barrios, rara vez ocupa un lugar central en la agenda pública.

