La innovación será social o no será

por Jose Carnero

El futuro se ha acelerado en tres meses más de lo que lo había hecho en los últimos tres años. En Innuba llevamos casi 5 años dibujando proyectos para que marcas y empresas como Yoigo, Pernod Ricard, Leroy Merlin… introduzcan el impacto positivo en el ADN de sus compañías y negocios. Y lo hacemos a través de herramientas que favorecen el cambio de modelos estratégicos, la toma de consciencia, el diseño de futuros o la transformación cultural. Estrategias, acciones y proyectos que miran a futuros donde se prioriza lo comunitario sobre lo individual, donde el impacto social es más un objetivo que un accesorio y donde el beneficio particular es siempre una consecuencia lógica de una construcción colectiva previa.

La COVID-19 ha convertido ese territorio de reconversión social que han estado explorando muchas empresas, en una obligación ineludible. Hemos acelerado una reflexión de más de tres años a una conclusión de tan solo tres meses, donde el cambio de paradigma nos obliga a todos a buscar un impacto social que cohesione a una sociedad herida. Ya no tiene ningún sentido buscar el enriquecimiento particular en un contexto en riesgo de colapso donde la capitalización de lo social es el principal valor activo. Y nuestra experiencia en el diseño de futuros como herramienta de trabajo nos ha ayudado a poder acompañar con mayor relevancia en este momento tan complicado.

Cuando uno trabaja en futuros comprende que la mirada a nuevos escenarios, por muy rápidos que estos vengan, es siempre reflexiva y lo que puede generar son conversaciones. Pero lo interesante llega cuando volvemos la mirada hacia el presente y uno puede proyectar, con mayor precisión, ideas a medio plazo que impacten en marcas y compañías con acciones que empiecen a trazar esos futuros emergentes.

Sin esta mirada, y sin la trayectoria de los dos años con Yoigo en un proyecto como el de Pienso, Luego Actúo, seguramente no habríamos sido capaces. Hemos conseguido hacerlo trascender creando, un buscador de más de 1.000 iniciativas particulares y no tan particulares que tratan de ayudar a los demás durante la pandemia.

Durante estos meses acompañamos a marcas y sociedades, sobre todo a través de proyectos de diseño de futuros, para resolver las grandes incertidumbres que a todos nos han surgido en la búsqueda de oportunidades. Oportunidades de resolver retos sociales, oportunidades de negocio, de nuevas alianzas etc. Y con esa experiencia, y la de haber trabajado en estos días excepcionales con compañías como Correos o BBK, ahora, hemos identificado más de 100 estudios internacionales que diferentes empresas e instituciones estaban creando sobre tendencias, reflexiones y estrategias de posibles futuros posCovid. Así, ha nacido ‘Lo Que Vendrá Después’, una nueva área estratégica para Innuba. No solo para compartir el conocimiento con las empresas/clientes que nos pedían bajar estos análisis a oportunidades sino, en nuestra vocación por contribuir a una mejora trascendente de la sociedad, ponerlo a disposición de cualquier persona en forma de microsite tras una cuidada recopilación, curación y estructuración ordenada de una guía de conocimiento que ayuda a identificar tendencias y oportunidades a otras miles de ciudadanos y compañías ahogados por las incertidumbres de Lo que Vendrá Después.

Para facilitar su difusión se ha presentado también como estudio sectorial para compartir nuestra mirada a través 10 conclusiones esenciales sobre consumo, economía y comportamiento ciudadano en el escenario post-Covid.  En este camino, gracias a ‘Lo que Vendrá Después’, hemos aprendido que el 54% de los consumidores piensa que es más fácil conseguir que las marcas se enfrenten a los problemas sociales que ver actuar a los gobiernos; y que el 71% dará la espalda a aquellas marcas que prioricen sus beneficios sobre las necesidades reales de las personas. Por eso ahora el rediseño de productos y servicios que atiendan a las necesidades de esta Neoeconomía Humana basada en la confianza es una oportunidad.

Desde Innuba hemos certificado que la responsabilidad cívica ha sido un valor al alza durante la crisis. Más de la mitad de los españoles dice que espera consolidar cambios sustanciales al respecto en sus propias vidas: reducimos los residuos alimenticios, estamos más concienciados con la salud a la hora de comprar y nos decantamos por opciones mucho más sostenibles. Este cambio de prioridades y el consumo más consciente nos obliga a focalizar las estrategias para ser coherentes con un nuevo estilo de vida donde se calibre mejor el impacto de nuestros actos sobre las personas y el planeta.

El confinamiento ha provocado también una nueva forma de relacionarnos con el espacio y con las personas: valoramos más los detalles y el presente, quién no se ha sentado con sus hijos a cenar estos meses y ha pasado de la sorpresa de la excepcionalidad de los primeros días a disponer diariamente de lo que nuestros seres queridos, la humanidad y el planeta necesita de nosotros… simplemente presencia; aprovechamos más nuestras casas, nuestros tiempos de ocio, recuperamos hobbies y placeres olvidados y nos cuidamos y preocupamos por cuidar más a los otros. El foco estratégico debe centrarse en este bienestar de las personas, tanto en la salud física como en la emocional, generando propuestas que respeten esta Metaconsciencia Colectiva.

Fuera de nuestra casa hemos descentralizado las actividades y disminuido nuestros flujos de tránsito, descubriendo y apropiándonos de nuevos espacios salvajes en las ciudades a la vez que planificamos más nuestros desplazamientos. En Innuba lo llamamos Transhabitancia: una nueva forma de habitar y transitar por el mundo que va a condicionar nuestra forma de vivir y trabajar y la manera en que las empresas nos ofrecen recursos de teletrabajo, movilidad o coworking.

Como consecuencia de esta dispersión y economía de movimientos, lo físico y presencial está empezando a dejar de ser prioritario. Estamos siendo protagonistas del nacimiento de una Revolución Pandigital, donde nuestras emociones se vinculan más a entornos y relaciones digitales y donde, paradójicamente, las limitaciones geográficas y distancias aumentan pero lo digital hace del mundo un lugar cada vez más pequeño y cercano. Las empresas tendrán que adaptarse a un modelo omnicanal para ser accesibles en todos estos nuevos territorios físicos y virtuales. 

Desde Innuba tenemos el propósito de acompañar, guiar y ayudar a todas esas marcas que quieran participar de este cambio estructural sugerido por las reflexiones de ‘Lo Que Vendrá Después’, trabajando desde las incertidumbres críticas, y explorando diferentes señales de cambio y tendencias personalizadas para identificar oportunidades que logren un emprendimiento consciente en cada caso. Por eso desde hace tiempo hemos diseñado un servicio donde imaginamos con ellas futuros y escenarios posibles, analizando las tendencias y proyectando escenarios viables que sirvan para renovar su ‘para qué’. No se trata de adaptarse a las circunstancias, o de hablar de compañías en tercera persona, sino de hacer una transformación social completa en primera persona y mimetizada con esta tensión global que nos preocupa ahora a todos. 

Es el momento de alinear nuestros actos con nuestros valores, de que la Innovación Social Corporativa deje de ser ‘Corporativa’ y deje de planificar desde la mirada de empresa, desde mirar ‘para lo mío’... y empiece solo a construir sobre tensiones sociales que trascienden a las compañías, de mirar ‘para los demás’. Es momento de abandonar también la coletilla de ‘Social’, porque todo ahora es una tensión compartida y no existe cambio ni avance posible sin pensar en colectivo. La innovación será social o nunca más será innovación.

 


 Jose Carnero es chief creative officer de Innuba, consultora española enfocada a la innovacion social como canal para hacer más relevantes a las empresas en el actual escenario socio económico. Creativo de largo recorrido en la industria publicitaria española, Carnero ha trabajado en agencias multinacionales y puso en marcha una de las agencias indies más destacadas del sector (Kitchen). Igualmente es el fundador de la Fundación Uno entre Cien Mil.