Quiero humanos, no máquinas

Por Nico Landauro Constanzo.

Un robot no funciona si no le doy un estímulo. Por lo tanto, hay cosas que un robot no puede hacer.
Iniciar una buena conversación por ejemplo. Regalar una buena idea. Dar el primer paso para sacar ese concepto que caminará de la mano con los objetivos comerciales. O simplemente, dar el inicio al viejo y querido brainstorming.

Por eso, en el equipo creativo que me toca liderar trabajamos a la “vieja escuela”. Cuadernos, croqueras, pizarra, plumones, post it, murallas, ventanales, mesas. Todo lo que se pueda rayar, es rayado. Todos soportes que nos permiten jugar, divertirnos, borrar, ver cosas que no veíamos a simple vista. Flechas para acá, flechas para allá, conectar ideas de los arte con los community, generar atracción fatal entre los de medios con el Social Media. Lado racional aquí, lado irracional por acá. Todos opinan, nadie calla, liberamos la voz que vivía escondida y con temor a ser escuchada. Es que los soportes análogos democratizan la liberación de ideas.
No se imaginan lo importante que es para mi el lápiz, y que todos, absolutamente todos estén presentes para sacar ideas, referencias y lo más importante, compartir distintos puntos de vista.
La experiencia y los resultados obtenidos en las campañas que me toca trabajar avalan lo que digo. Como creativo que viene de un planeta Kotleriano, frente a números, me rindo. Son irrefutables.

Busco liberar creativos pero altamente efectivos, y por lo mismo aquí, nadie es dueño de la verdad absoluta. Que enriquecedor es el contenido entregado por otros perfiles profesionales, aportan mucho, aporta mucho la opinión del colega que no tiene ningún tipo de vinculación con el proyecto que se está trabajando. Pero ¿qué opinas tú?, es parte de decálogo, es sagrado. Debo recibir opiniones, muchas opiniones, buenas o malas. Sólo eso me ayudará a encontrar ese detalle fino que hará que la gran idea que andamos buscando, brille como oro puro.
En mi caso, como DGC, tengo la obligación de saber escuchar, recopilar la información, observar, canalizar lo que veo/escucho y aterrizar la información para llegar a un concepto que funcione en términos comunicacionales y sobre todo comerciales. Un concepto que acomode a mis redactores y a mis artes. Parece obvio, pero la creatividad, el arte y los medios deben conversar con una buena copa de vino y esa copa de vino se llama concepto central creativo, y es un reserva con décadas en su cuerpo.

Quiero y demando una creatividad mas análoga, no de plástica, no que dependa de un motor de búsqueda. Lo análogo potencia la originalidad de la gran idea, lo análogo abre la puerta para que todos opinen y expresen su gran idea. Lo análogo hace que la creatividad, sea de todos, no de algunos.
Saludos.


Nico Landauro (Linkedin). Publicista Chileno, Actualmente ocupa el cargo de Director General Creativo de Grupo Primal Chile y como Brandend Content de la academia Pixelate . Académico de distintas escuelas de Publicidad y Diseño Gráfico. Columnista para distintos medios latinoamericanos (Perú, Colombia y Chile). Su foco hoy por hoy es especializarse en lo que es redacción de contenido en sus distintos ángulos.