¿Cómo influye el sabor en la intención de compra?

El dulce es el sabor elegido por los consumidores más jóvenes y conforme vamos cumpliendo años cambia esa preferencia hacia el sabor salado

El sabor es el atributo clave y el que más influye en que el consumidor vuelva a comprar un producto. Así lo reflejan más de dos tercios de los consumidores encuestados por el centro de estudios de análisis del consumidor de AINIA Centro Tecnológico. Así, el estudio elaborado por Consumolab determina que el sabor prevalece como factor decisivo (97,3%) en la intención de compra de un producto frente a otros como el precio, envase, marca o aspecto.

El estudio, que tiene como fin obtener una visión actualizada de las opiniones, preferencias y comportamientos de los consumidores españoles en relación al valor del sabor en un producto de alimentación, ha concluido que el dulce es el sabor elegido por los consumidores más jóvenes y conforme cumplen años, cambia esa preferencia hacia el sabor salado. Así, el 55,2% de los millenials prefiere el sabor dulce, a la Generación X les gusta casi por igual el dulce (47,5%) que el salado (46,5%), y los Baby Boomers se decantan por el sabor salado (50%). Asimismo, el estudio destaca que el gusto por los sabores ácido y amargo aumenta con la edad; y es que mientras que el 3,2% de los millenials prefiere el sabor ácido, entre los baby boomers este sabor aumenta dos puntos porcentuales.

El estudio también incide en cómo factores como la edad, el sexo o el conocimiento y gusto por otras culturas influyen en la percepción del sabor y nos condiciona a la hora de decantarnos por uno u otro producto. En ese sentido, las mujeres prefieren el dulce (51,2%) con una diferencia de más de 10 puntos respecto a los hombres, mientras que ellos prefieren el sabor salado (50%) frente a las mujeres; ellas solo lo eligen en un 43,9%. En cambio, con el sabor ácido (4,5% los hombres y 4,3% las mujeres) y el amargo (2,8% y 0,6%), la distinción de preferencias por sexos es menos evidente. En cuanto a las combinaciones y sabores étnicos, el sabor afrutado (30,7%) es el que más gusta ante una variedad de sabores, combinaciones y aromas, seguido del ahumado (28,9%) y del especiado (26,2%), y los que menos gustan son el ácido con el amargo (19,5%) y el salado con el amargo (14,4%). En cuanto a los sabores étnicos, al 43,3% de los encuestados el sabor de los alimentos procedentes de China son los que más le gustan, seguidos por los de Méjico que son los preferidos del 40%, y del 34% a los que les gustan mucho los sabores de la comida japonesa.

Por último, el 45,4% de los consumidores encuestados indica que les gusta probar sabores innovadores, aunque casi el 35% echa en falta en el lineal productos con sabores que le recuerden a los de “toda la vida”.