Influencers: no todo vale durante la pandemia

Buscar oportunidades tácticas, adaptar las campañas plaificadas al nuevo escenario y mantener la cercanía con el consumidor final, algunas de las claves para optimizar la inversión en marketing de influencers hoy por hoy

La situación actual de pandemia está provocando un severo ajuste en las inversiones publicitarias. Muchos anunciantes han paralizado o recortado su actividad en marketing y en publicidad, a pesar de que a nivel local, en España ya se atisban brotes de recuperación en ese sentido. Desde el sector, diferentes expertos recuerdan a las compañías que deberían tener en cuenta que “no mantener su inversión publicitaria y, por lo tanto, desaparecer de cara al público, puede influenciar de manera más severa aún que una crisis económica. Ralentizar la vuelta a la normalidad conlleva el riesgo de ser olvidado”, como recalcan desde SAmy Road, firma española especializada en marketing con influencers. Precisamente este capítulo, en su vertiente digital, junto con otras acciones online, han sido la sque menso han sufrido los recortes de las marcas en este escenario, según indican los datos actualizados de Infoadex, i2p y otros estudios de Zenith y Carat. 

Pero a pesar de que el marketing de influencers está funcionando a las marcas, desde SamyRoad recuerdan que "no todo vale durante la pandemia", e identifica cinco claves para invertir tras una crisis económica en campañas publicitarias con influencers:

Busca oportunidades tácticas. Adaptarse a la situación, buscar nuevas oportunidades tácticas, a corto plazo, que puedan aportar valor al consumidor en momentos determinados; esto es justamente lo que los consumidores premiarán de las marcas.

La cercanía con los clientes puede descifrar sus necesidades. Acercarse a ellos puede dar muchas pistas a las marcas para saber cómo actuar y en qué poner especial hincapié.

Mantener la campaña establecida siempre y cuando se ajuste al estado de ánimo del consumidor. Los consumidores tienden a asociar los influencers a las marcas con las que colaboran. El mantener las colaboraciones anteriores aporta estabilidad a la marca y confianza al usuario.

Adaptar la campaña a un objetivo final específico para obtener mejores resultados. Tras una etapa de recesión, la marca debe proponer unos KPIS concretos para que la medición de resultados sea lo más real posible. Pretender alcanzar todos los objetivos en una primera colaboración, como pueden ser obtener el máximo de visualizaciones, que la publicación se haga viral o conseguir la mayor conversión posible, puede desencadenar todo lo contrario.
 
Cuidar el trato con el influencer para fidelizar su compromiso con la marca. Cerrar acuerdos a largo plazo puede asegurar una mejor inversión de los recursos, ya que un contrato en el tiempo es más rentable económicamente. Además, favorece la relación del influencer con la marca, el cual llega a identificarse con el servicio o producto que publicita de manera más orgánica, incluyéndolo en su día a día.