Padre hace balance de un año de posicionamiento en torno al concepto molar.
A mediados de 2024 Padre Group, grupo publicitario independiente con ADN español, iniciaba una nueva etapa dentro del mercado tras finalizar un proceso de reorganización de su modelo y ecosistema de empresas, adaptando su estructura para ser más eficientes, afrontar los nuevos retos de la industria creativa y construir un offering totalmente adecuado a las necesidades de los anunciantes.
Fue en ese momento cuando nacía oficialmente la agencia Padre, de perfil estratégico y creativo y que fusionaba los equipos y capacidades de las agencias September, Very Optimo y Maurice, que desaparecían del mercado. La nueva agencia nacía con un nuevo posicionamiento bajo la denominación y concepto "Que Mole", basado en la creencia de que "molar es la única manera para ser relevante como marca", como recalcaban desde el grupo. Un año después, en el otoño de 2025, la agencia profundizaba mucho más sobre ese concepto anunciando un nuevo posicionamiento ("Hacemos que las marcas molen"), que venía rodeado y arropado por diferentes iniciativas dentro del sector publicitario y del branding en España, como el estudio "Marcas que Molan" (que se lanzó en colaboración con la agencia BigBand).
Las claves de este posicionamiento corporativo y cultural incluye, por un lado, el concepto "Molar" (la agencia define este posicionamiento bajo la premisa de que "molar" es la única manera de que una marca sea verdaderamente relevante en la cultura actual. Consiste en alcanzar el punto exacto donde la aceptación social, la autenticidad y el magnetismo cultural impulsan directamente el negocio); por otro lado el estudio sectorial 'Top 100 Marcas que más molan' (el primer gran estudio que identifica las marcas que más "molan" y tienen mayor relevancia cultural en España, liderado en sus primeras posiciones por firmas como Adidas, Nike y Samsung); y por otro lado el documental '¿Por qué mola lo que mola? - PQMLQM', donde expertos de la industria reflexionaban sobre el concepto molar y su polisémica manera de entenderse.
Un año después del lanzamiento de la iniciativa, la agencia española hace balance y da un paso más en su evolución interna con una reorganización aún más afinada, vertebrada de manera integrada únicamente bajo la marca Padre a través de tres divisiones especializadas: Padre Creative (focada en estrategia y creatividad), Padre Brands (dedicada a la consultoría de marca) y Padre Pop (especializada en social media e influencia). "Hace un año, en Padre estrenamos un nuevo posicionamiento. Era nuestra manera de poner nombre a lo que queríamos construir como agencia: ayudar a las marcas a encontrar aquello que las hace relevantes, diferentes y deseables. Pero, al definir nuestro camino como agencia, también apareció una pregunta que debíamos responder nosotros mismos. Teníamos que preguntarnos si podíamos sostener esa promesa con nuestra propia manera de trabajar. Si ayudamos a las marcas a no ser una más, ¿podíamos permitirnos nosotros ser una agencia más?", explican.
Para el equipo de Padre una agencia también es una marca. Y si quiere ayudar a otras a resultar relevantes, reconocibles y emocionalmente significativas, debe tratar de serlo también. "“Que Mole” no podía ser simplemente una forma de contar Padre. Tenía que convertirse en una forma de comportarnos como Padre", recalcan.
Así, esa reflexión se convirtió en una pregunta que empezó a acompañar todo el trabajo de Padre. No como una metodología, sino como un criterio compartido que les obliga a preguntarse si lo que hacen tiene suficiente interés como para despertar un interés real. "Empezamos a preguntárnoslo al interpretar un brief, al valorar una idea o al plantear una acción: ¿contiene algo que alguien pueda querer mirar, recordar o contar? Un año después, lo que hemos aprendido es que "molar" no es una capa estética ni una manera de parecer más modernos. Tampoco es una fórmula infalible. Es una exigencia que nos obliga a no conformarnos con que algo esté bien hecho -argumentan desde la agencia independiente-. Aplicarnos "Que Mole" a nosotros mismos ha significado intentar construir una compañía más honesta, reconocible y con una forma propia de mirar los problemas. Una agencia capaz de generar para sus clientes la misma diferencia, relevancia y conexión emocional que busca para sí misma. Porque antes de hacer que una marca mole, quizá lo primero sea intentar estar tú también a la altura de esa exigencia".
