Albert Vilar (Bertus) y Jai Dadlani ponen en marcha una nueva agencia creativa nacida en Barcelona que ya trabaja para marcas como Revolut, ARQ Finance y La Menorquina
El mercado publicitario español suma una nueva agencia independiente con el lanzamiento de Turbo, un proyecto fundado por Albert Vilar (Bertus) y Jai Dadlani que nace con la ambición de ayudar a las marcas a destacar en un entorno marcado por la saturación de mensajes y la creciente dificultad para captar la atención de los consumidores.
La nueva agencia, con sede en Barcelona, se presenta bajo el concepto de "creatividad que funciona" y reivindica el papel de las ideas como herramienta de crecimiento empresarial. Su propuesta combina estrategia, creatividad y negocio con un enfoque que sus fundadores aseguran haber desarrollado durante años desde el lado del anunciante.
No es casualidad. Ambos llegan a esta aventura tras haber participado en algunas de las compañías de mayor crecimiento de los últimos años.
Albert Vilar, conocido en la industria como Bertus, formó parte de agencias como SCPF y &Rosàs antes de convertirse en el primer empleado no vinculado a cocina de Vicio, donde lideró la dirección creativa durante una de las etapas de mayor expansión de la marca.
Por su parte, Jai Dadlani ha desarrollado su carrera en áreas de marketing, growth y negocio en compañías como Netflix, Glovo y también Vicio, aportando una visión especialmente orientada a resultados y construcción de marca.
"Trabajando dentro de compañías hemos comprobado que las ideas creativas realmente eficaces son aquellas que conectan con un problema de negocio concreto. La creatividad no es un complemento; es una herramienta para generar crecimiento", explica Dadlani.
La agencia llega al mercado con una cartera de clientes que incluye marcas nacionales e internacionales como Revolut, ARQ Finance o La Menorquina, con proyectos que ya han tenido recorrido en distintos mercados.
Uno de los trabajos más recientes ha sido para Revolut, donde Turbo utilizó el polémico fichaje de Luís Figo por el Real Madrid como metáfora para hablar del cambio de entidad bancaria. La campaña, desarrollada alrededor del concepto "Hazlo por tu dinero", generó conversación en redes sociales y medios aprovechando uno de los episodios más recordados de la historia del fútbol español.
En el caso de ARQ Finance, anteriormente conocida como DolarApp, la agencia participó en el relanzamiento internacional de la marca mediante una campaña centrada en la libertad financiera y protagonizada por los actores Bruna Marquezine y Diego Boneta. La acción tuvo presencia en mercados como México, Brasil, Argentina y Colombia.
Por otro lado, para La Menorquina desarrolló una campaña basada en el supuesto adiós definitivo del mítico helado Punky. La acción (ver campaña) generó una movilización de seguidores en redes sociales que culminó con el regreso del producto y más de 65 millones de visualizaciones, según datos de la compañía.
Más allá de los clientes con los que arranca, Turbo busca posicionarse en un momento en el que muchas marcas vuelven a poner el foco en la diferenciación creativa como respuesta a un mercado cada vez más homogéneo.
Para sus fundadores, el principal enemigo de una marca ya no es la competencia directa, sino la indiferencia.
"No hemos creado una agencia para hacer más ruido por hacer ruido. Lo que buscamos es construir ideas que la gente quiera mirar, compartir y recordar, pero que al mismo tiempo ayuden a resolver desafíos reales de negocio", señala Bertus.
La agencia ha inaugurado además unas nuevas oficinas en Barcelona concebidas como un espacio de trabajo colaborativo inspirado en la lógica de los campos de golf, un guiño a los entornos donde tradicionalmente se han cerrado algunas de las decisiones empresariales más relevantes. Desde allí, Turbo afronta su primera etapa con el objetivo de consolidarse como uno de los nuevos proyectos independientes surgidos de una generación de profesionales que ha desarrollado buena parte de su experiencia dentro de marcas de fuerte crecimiento y compañías digitales.
