Actualidad

La IA agéntica mediará el 3,8% del gasto mundial de los consumidores en 2030

Un estudio prevé que el gasto facilitado por agentes de inteligencia artificial se triplique hasta alcanzar los 3,35 billones de dólares en 2030, con Estados Unidos y China como principales mercados y telecomunicaciones, finanzas y viajes entre los sectores más impactados

La inteligencia artificial agéntica dejará de ser una tecnología emergente para convertirse en un actor relevante en las decisiones de compra de los consumidores durante los próximos años. Así lo concluye el estudio 'From abundance to agents: how the delegation of choice is transforming marketing', elaborado por WARC y PHD, que estima que el gasto mundial facilitado por agentes de IA pasará de 944.000 millones de dólares en 2026 a 3,35 billones en 2030.

Según la investigación, dentro de cuatro años el 3,8% del gasto global de los consumidores estará mediado por agentes de inteligencia artificial, frente al 1,3% registrado este año. Aunque las decisiones finales seguirán correspondiendo mayoritariamente a las personas, los asistentes inteligentes tendrán un peso creciente en tareas como la búsqueda de información, la comparación de alternativas, la selección de productos y la automatización de compras recurrentes.

El estudio sostiene que este cambio obligará a las marcas a adaptar sus estrategias para dirigirse no solo a los consumidores, sino también a los sistemas de IA que influirán cada vez más en el recorrido de compra.

Estados Unidos liderará el gasto impulsado por IA

Por mercados, Estados Unidos concentrará el mayor volumen de gasto facilitado por IA agéntica en 2030, con 1,1 billones de dólares, lo que representará el 31,9% del total mundial. China ocupará la segunda posición con 505.800 millones de dólares (15,1%), mientras que Reino Unido será el tercer mercado, con 131.200 millones (3,9%).

En conjunto, los diez mercados analizados -Australia, Brasil, China, Francia, Alemania, India, México, Corea del Sur, Reino Unido y Estados Unidos- concentrarán cerca del 68% del gasto mundial asociado a este tipo de inteligencia artificial.

Telecomunicaciones, finanzas y viajes, los sectores con mayor crecimiento

La investigación identifica importantes diferencias entre categorías. Los sectores donde la IA asumirá un papel más activo serán aquellos con procesos de compra estructurados, repetitivos y basados en datos. En este escenario, telecomunicaciones y suministros será la categoría con mayor crecimiento, al pasar de 57.600 millones de dólares en 2026 a 410.300 millones en 2030, un incremento superior al 600%. Le seguirán los servicios financieros, donde el gasto facilitado por agentes crecerá hasta 237.900 millones de dólares, y viajes y transporte, que alcanzará los 275.600 millones gracias a la automatización de tareas como la búsqueda, la planificación o las reservas.

Por su parte, categorías de gran consumo como alimentación, bebidas, retail o medios de comunicación también experimentarán un fuerte crecimiento, impulsado por compras frecuentes y procesos fácilmente automatizables. En cambio, sectores como automoción, electrónica o salud mantendrán una mayor intervención humana debido al elevado valor económico o al carácter sensible de las decisiones de compra.

Un nuevo marco para el marketing

Como parte del estudio, PHD presenta el modelo Four Modes Framework, un marco que clasifica cómo variará el papel de la IA según la categoría y el momento del proceso de compra. La propuesta distingue cuatro tipos de interacción: entre agentes de IA; entre agentes y consumidores; entre marcas y consumidores; y entre consumidores.

Los autores subrayan que el avance de la IA agéntica no sustituirá la construcción de marca, pero sí obligará a las compañías a adaptar sus estrategias para ser visibles y relevantes tanto para las personas como para los algoritmos que intervendrán en sus decisiones. En este contexto, el informe concluye que las empresas deberán reforzar la calidad de sus datos estructurados, desarrollar activos de marca claramente diferenciados y construir narrativas coherentes capaces de ser interpretadas tanto por consumidores como por sistemas de inteligencia artificial.