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La cerveza como reclamo turístico: nace el 'zitoturismo'

El concepto busca agrupar bajo una misma denominación las experiencias turísticas vinculadas a la cultura cervecera, desde visitas a centros de elaboración y catas hasta gastronomía, ingredientes y territorio. En España, la cerveza ya está asociada a más de 5.200 millones de euros de gasto turístico

El turismo gastronómico continúa diversificándose y encontrando nuevos nichos alrededor de productos capaces de contar la historia y la cultura de un territorio. Al enoturismo se suma ahora un concepto que busca hacerse un hueco en el vocabulario del viajero: el zitoturismo, una denominación para los viajes y experiencias que tienen a la cerveza y a todo su universo como hilo conductor.

El término procede de zythos, palabra utilizada en la Antigua Grecia para referirse a la cerveza de cereal fermentado, y pretende poner nombre a una actividad que, en realidad, lleva años desarrollándose en España. Visitas a centros de elaboración y museos, recorridos por cervecerías, catas, maridajes, festivales, talleres o rutas relacionadas con los ingredientes y materias primas forman parte de una oferta que conecta cerveza, gastronomía, cultura y territorio.

La novedad, por tanto, no reside tanto en la experiencia como en crear un concepto reconocible que permita agruparla, comunicarla y darle mayor visibilidad entre los consumidores.

De producto a experiencia turística

El punto de partida se encuentra en la fuerte vinculación de la cerveza con los hábitos sociales y gastronómicos españoles. Según datos de Cerveceros de España, el 86% de los consumidores disfruta de la cerveza acompañado de amigos o familiares y cerca del 90% de las ocasiones de consumo se produce en contextos sociales y gastronómicos.

Esa relación permite ampliar el territorio de la categoría más allá del propio producto. Conocer dónde y cómo se elabora una cerveza, descubrir sus materias primas, participar en una cata o relacionarla con la gastronomía local convierte el consumo en una experiencia vinculada al destino.

España dispone, además, de una industria sobre la que construir esta propuesta. El país cuenta con más de 250 centros de elaboración distribuidos por el territorio y en 2025 produjo 41,5 millones de hectolitros, un 5,1% más que en 2019, situándose como el segundo productor de cerveza de la Unión Europea, por detrás de Alemania.

Más de 5.200 millones ligados al gasto turístico

El peso del turismo resulta especialmente relevante para el sector. Según el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2025, elaborado por Cerveceros de España junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la cerveza está asociada a más de 5.200 millones de euros de gasto turístico en el país. Alrededor del 30% de la cerveza consumida en España corresponde a turistas y su consumo en hostelería aumentó un 4,1% durante 2025.

A ello se suma la vinculación de la industria con el territorio y la producción nacional: más del 90% de las materias primas utilizadas por el sector cervecero español proceden del campo nacional, entre ellas la cebada maltera y el lúpulo.

Construir una categoría alrededor de la cerveza

Desde una perspectiva de marketing, la creación del término ‘zitoturismo’ supone también un ejercicio de construcción de categoría. Bajo una única denominación pueden reunirse experiencias hasta ahora dispersas y facilitar que el consumidor identifique una propuesta turística específica alrededor de la cerveza.

El concepto sigue así una lógica similar a la que ha permitido al enoturismo construir un territorio reconocible alrededor del vino, vinculando el producto con su procedencia, elaboración, gastronomía y cultura. El contexto turístico español ofrece además una escala considerable para desarrollar esta propuesta.

En 2025, España recibió 96,8 millones de turistas internacionales, que generaron un gasto de 134.712 millones de euros. El reto estará ahora en comprobar si el término consigue trascender el ámbito sectorial y convertirse en un concepto reconocible para el viajero.

Porque las experiencias que pretende definir ya existen; la apuesta pasa por dotarlas de una identidad común capaz de convertir la cultura cervecera en un motivo más para elegir y descubrir un destino.