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La nueva campaña de ARQ desafía los códigos de la publicidad financiera

La campaña protagonizada por Bruna Marquezine y Diego Boneta apuesta por el humor y la autorreferencia para romper con los mensajes tradicionales del sector financiero. Estrenada durante el Mundial, la acción se despliega en México y Brasil en televisión, digital y exterior

La publicidad de los servicios financieros suele recurrir a un lenguaje técnico, cifras y mensajes complejos. Precisamente contra esos códigos ha querido posicionarse ARQ, la fintech anteriormente conocida como DolarApp, con una propuesta que convierte esa crítica en el eje de la creatividad.

Tras encargarse del relanzamiento de la marca y su cambio de identidad a ARQ, la agencia Turbo vuelve a colaborar con la compañía para impulsar una nueva etapa de su comunicación. El resultado es una campaña compuesta por seis piezas protagonizadas por dos de las celebridades más conocidas de Latinoamérica: la actriz brasileña Bruna Marquezine y el actor mexicano Diego Boneta.

La idea creativa rompe deliberadamente con los convencionalismos de la categoría. En pleno rodaje, ambos protagonistas interrumpen el anuncio al mostrarse cansados de interpretar el típico guion de una entidad financiera, plagado de tecnicismos y mensajes difíciles de entender. A partir de ese momento, deciden tomar el control de la producción y explicar los servicios de ARQ de una forma mucho más directa, cercana y entretenida.

Aunque la campaña adopta un tono cada vez más cinematográfico -con escenas a cámara lenta, humo, contraluces y una puesta en escena propia de una superproducción-, el contraste sirve precisamente para reforzar la sencillez del mensaje. Cuanto más espectacular resulta la ejecución visual, más evidente se hace que la propuesta de la fintech no necesita recurrir a un lenguaje complejo para comunicar sus beneficios.

"La publicidad financiera lleva años hablando desde la complejidad. Con esta campaña queríamos demostrar que se puede comunicar de forma mucho más clara, cercana y entretenida, sin perder credibilidad", explica Jai Dadlani, CEO de Turbo.

En la misma línea, Albert "Bertus" Vilar, director creativo de la agencia, señala que el objetivo era cuestionar los códigos habituales de la categoría. "La idea era darle la vuelta a los códigos habituales de la categoría. Cuanto más espectacular se vuelve la campaña, más claro queda que el mensaje de ARQ no necesita complicarse", afirma.

La campaña se estrenó durante el descanso del partido entre México y Sudáfrica del Mundial y desde entonces se ha desplegado en televisión, medios digitales, lonas y otros formatos de publicidad exterior tanto en México como en Brasil.

Accede a la ficha técnica completa de la campaña