SEO de voz: gana la marca que grite más alto

por Jonathan Liege

Un nuevo reto se perfila en el horizonte del posicionamiento orgánico: el SEO de voz. Mientras que las búsquedas habladas suponen ya cerca de un 30% del total, las marcas todavía no tienen claro cómo desenvolverse en este entorno que, de tan novedoso, aún resulta una incógnita en toda su dimensión. La cosa se complica si se añade a la ecuación el auge de los asistentes virtuales, cabeza “pensante” de los cada vez más populares smart speakers. ¿Cómo pueden las marcas hacerse visibles en un entorno de audio?

Lo primero a lo que debemos atender si pensamos en SEO de voz es que desaparece el concepto de SERP. Esto significa que la lucha ahora se ha de librar por conquistar el resultado único. En el caso de Google, vemos que el resultado de voz que sirve coincide con el snippet zero o featured snippet. Si hablamos de Alexa como asistente de compra, vemos que el producto agraciado coincide con el que posee la insignia de “Amanzon’s choice” para una determinada consulta. 

Ganarse esas posiciones de privilegio no va a ser fácil, pero conviene comenzar a comprender mediante qué prácticas SEO al uso (tanto en Google como en Amazon) se consigue estar en el puesto número. Para entenderlo desde una dimensión global, pensemos en que las búsquedas de voz resultan en respuestas de voz, ya que los usuarios suelen realizarlas, mayormente, cuando están realizando cualquier otra actividad que no les permite manipular el teléfono. 

Esta urgencia en la búsqueda se debe a que el usuario, cuando busca por voz, en un gran número de ocasiones persigue resolver una duda o cubrir una necesidad puntual en el momento. No puede esperar a después. Este hecho debe ser tenido en cuenta en el modo en el que planteamos o estructuramos la información o contenidos de nuestros sitios. Así, el SEO on-page cobra una extraordinaria importancia, además de no desatender otros aspectos, como la inclusión de datos estructurados identificados como “speakables”, un “text-to-speech” que indica al buscador qué partes están preparadas para poder ser leídas. 

El SEO semántico no es una necesidad reciente, pero en el supuesto que nos ocupa cobra mucha más importancia, ya que en un entorno virtual de voz prima lo conversacional. Mientras los asistentes virtuales se dedican al deep learning para conseguir un entendimiento casi humano, la tarea toca hacerla del otro lado: creemos contenidos que tengan en cuenta la dimensión semántica de las keywords, favorezcamos un mayor long tail o atendamos al contexto, dando siempre respuesta a preguntas habituales: qué, quién, cómo, cuándo o dónde son pronombres habituales en búsquedas de voz.

El SEO local también debe ser trabajado para un buen posicionamiento para  voice search. Si el usuario realiza consultas sobre necesidades puntuales, existen muchas posibilidades de que se halle buscando un establecimiento, servicio o actividad cercanos a su posición. La geolocalización también ayuda a potenciar una estrategia basada en micromomentos: las marcas tienen una gran oportunidad de aparecer para consultas tipo “quiero ir, hacer o comprar”. 

Son estos sólo algunos consejos de SEO de voz para las marcas que deseen posicionarse en búsquedas de voz, que pueden encontrarse ampliamente desarrollados en la Guía SEO para búsquedas de voz. Los retailers van a hallar su mejor oportunidad en Alexa (al menos mientras se materializa Google Express). El SEO en el asistente virtual de Amazon tiene sus propias particularidades que se desarrollan al completo en la Guía de SEO para Alexa.

 


Jonathan Liege (Linkedin) es director general en Kanlli, agencia de markting de resultados. Desde esta posición lidera el desarrollo estratégico de clientes, el desarrollo de productos y es responsable de la implementación de nuevos procesos y metodología en los proyectos. Previamente fue product manager en Directo a Casa y responsable de marketing en FGA Capital, Jupiterimages Spain y 11888  Yell. Su currículum académico lo forjó en la Ecole Supérieure de Commerce de Reims y la NEOMA Business School.