Actualidad

Cristina Barbosa ficha por Flash para liderar una nueva etapa de la agencia

La expresidenta de Ogilvy España se incorpora como socia y CEO con el objetivo de reforzar la integración entre marketing experiencial, contenido y negocio

Cristina Barbosa inicia una nueva etapa profesional como socia y CEO de Flash, en un movimiento con el que la agencia busca reforzar su posicionamiento en marketing experiencial y evolucionar hacia modelos más conectados con el contenido, la creatividad estratégica y el negocio.

La incorporación de Barbosa marca el inicio de una nueva fase para la compañía, especializada en experiencias de marca y con más de 25 años de trayectoria trabajando para grandes empresas y clientes del IBEX 35.

La directiva llega a Flash tras un periodo de reflexión profesional después de su salida de Ogilvy, donde ocupó la presidencia de Ogilvy España durante tres años. Bajo su liderazgo, la agencia se consolidó como una de las referencias del mercado nacional en planificación estratégica, creatividad eficaz e innovación, según Agency Scope. Con experiencia tanto en el ámbito de agencia como en el lado anunciante, Barbosa ha ocupado anteriormente posiciones de dirección de marketing en compañías como Procter & Gamble, Citibank y Vodafone.

Esa doble visión, centrada en negocio y comunicación, es uno de los elementos que Flash busca potenciar en esta nueva etapa. La agencia plantea así una evolución de su propuesta hacia modelos que integren experiencia, branded content y estrategias orientadas a combatir la fragmentación de la atención y reforzar la conexión emocional de las marcas con sus audiencias.

“Quería poner mi foco en un marketing que se siente y se integra”, explica Barbosa, que señala además su interés por proyectos más independientes y cercanos, donde exista una conexión más directa entre visión estratégica y ejecución.

Por su parte, Alonso Colmenares, fundador y presidente de Flash, asegura que la incorporación de Barbosa permitirá “elevar la propuesta” de la compañía y reforzar su capacidad para responder a las nuevas necesidades de comunicación y negocio de las marcas.

La operación se produce en un contexto de transformación del marketing experiencial, donde las agencias buscan evolucionar desde modelos centrados exclusivamente en eventos hacia propuestas más integradas, conectadas con contenido, datos y construcción de marca a largo plazo.