El pastelero catalán lanza Balaguer Coffee & Bakery en Madrid con previsiones de alcanzar 8 millones de euros de facturación en tres años
Oriol Balaguer ha puesto en marcha Balaguer Coffee & Bakery, una nueva enseña de cafetería, bollería y pastelería con la que prevé desarrollar una red de hasta 50 establecimientos entre España y mercados internacionales en los próximos años.
El proyecto arranca desde Madrid con la apertura de su primera tienda propia en Príncipe de Vergara y nace con el objetivo de posicionarse en el espacio intermedio entre la pastelería tradicional y las cadenas estandarizadas de bakery coffee.
El plan de expansión contempla una primera fase nacional con potencial para alcanzar 35 establecimientos en España, especialmente en comunidades como Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y País Vasco, con foco en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga y Bilbao. La internacionalización llegará en una segunda etapa prevista a partir de 2027-2028. La compañía estima un desarrollo de unas 15 tiendas adicionales en mercados como Portugal, Francia e Italia, principalmente mediante acuerdos con master franquiciados regionales y operadores locales.
La empresa prevé cerrar 2026 con una facturación de 1,5 millones de euros, alcanzar los 4 millones en 2027 y duplicar esa cifra hasta los 8 millones de euros en 2028.
Balaguer Coffee & Bakery forma parte de la estructura empresarial de Oriol Balaguer, actualmente dividida en tres grandes líneas: la recuperación de patrimonio gastronómico tradicional, la marca premium Oriol Balaguer Chocolates y el desarrollo de nuevos conceptos contemporáneos vinculados al consumo cotidiano.
La nueva enseña busca acercar la bollería y pastelería artesanal a un público más amplio y urbano, a través de una propuesta basada en productos de alta rotación como croissants de masa madre, pain au chocolat, palmeras, mini croissants o bollería tradicional reinterpretada.
El crecimiento se apoyará en un modelo mixto de tiendas propias y franquicias. Según explica la compañía, entre un 10% y un 15% de la red estará formada por establecimientos propios para consolidar procesos, producto y experiencia antes de acelerar la expansión franquiciada.
La inversión media por local se sitúa en torno a 250.000 euros, dependiendo del formato y ubicación, mientras que la facturación estimada durante el primer año oscila entre 450.000 y 500.000 euros por establecimiento.
“Hay espacio para acercar un producto de buena calidad al consumo diario y también para hacer crecer un negocio sólido a partir de esta idea”, afirma Oriol Balaguer.

