por Sara Vega
Ser directora de marketing hoy es un ejercicio de equilibrio constante entre innovación y la rentabilidad. Por un lado, tenemos un acceso a herramientas, datos y canales que nuestros predecesores ni siquiera hubieran soñado. El poder está al alcance de nuestra mano. Por otro, el camino para hacer crecer una marca de forma sólida y honesta se ha convertido en un laberinto cada vez más complejo. El rol del CMO ha dejado de ser una especialidad de nicho para transformarse en una de las posiciones más estratégicas, y sin duda más exigentes, de cualquier compañía moderna.
Para impulsar el negocio de verdad, los líderes de marketing nos enfrentamos a desafíos que están completamente entrelazados. No son problemas aislados, sino nudos que debemos desatar con inteligencia y paciencia si queremos avanzar. Desde mi experiencia, estos son los cuatro más importantes.
El primero es la avalancha de la inteligencia artificial. Su despegue en 2025 ha sido tan fuerte que, según el último informe de UGT con datos del INE, un 21,1% de las empresas españolas ya la utiliza, nueve puntos más que el año anterior. Vemos un claro cambio de tendencia, donde el uso de herramientas generativas tipo ChatGPT se dispara mientras desciende la simple automatización de procesos.
Pero el dato más revelador es que, para el 79% que aún no la usa, la principal barrera sigue siendo la "falta de conocimientos". Esto demuestra que el desafío no es comprar tecnología, sino desarrollar una estrategia y un talento que le den sentido. Nuestro trabajo es usar la IA para entender mejor a las personas, no para optimizar métricas de vanidad.
Esta cuestión nos lleva directamente al segundo gran debate interno. La eterna tensión entre construir marca y generar resultados inmediatos. Vivimos en la era del clic, donde cada inversión exige un retorno medible y cada campaña es juzgada por su impacto inmediato en las ventas. Es la seducción del 'dashboard', la gratificación instantánea de la métrica que nos hace sentir que tenemos el control. Pero una estrategia basada únicamente en la recolección de frutos agota el árbol.
La construcción de marca es el trabajo paciente y a menudo invisible de regar ese árbol. Es construir significado, generar confianza y forjar una conexión emocional que vaya más allá del próximo descuento. Pensar a largo plazo no es una opción romántica, es un imperativo de negocio, pues un branding sólido actúa como un multiplicador, haciendo que cada euro invertido en 'performance' sea, a la larga, más eficaz y rentable.
“Ya no vale ser solo un genio creativo o un mago de los datos; ahora debemos ser ambas cosas a la vez, un líder renacentista en la era digital”
Para poder defender esta visión, necesitamos superar un tercer obstáculo, uno que a menudo es más político que técnico. Debemos pasar de la sala de marketing al comité de dirección. Durante décadas, a muchos departamentos de marketing se les vio como un centro de coste. Esa caricatura, además de injusta, está muerta. Hoy, el marketing es el corazón que bombea el crecimiento. Somos la voz del cliente dentro de la empresa y los arquitectos de la experiencia que ofrecemos al mundo. Pero para que esa voz se escuche y se respete, debemos ganarnos el sitio. Esto nos obliga a ampliar nuestras fronteras, a entender de finanzas y de operaciones, y a demostrar con números cómo nuestras ideas impactan en la última línea de la cuenta de resultados.
Finalmente, todos estos esfuerzos chocan contra un muro que, lejos de detenerse, crece cada día. Vivimos ahogados en un océano de ruido, y los datos más recientes lo confirman con una precisión alarmante. El último informe de GfK DAM sobre el consumo digital en España revela que cada internauta dedica ya una media de casi cuatro horas diarias (226 minutos) a navegar por internet, 19 minutos más que el año pasado. Es una maratón por la atención que se libra principalmente en el móvil y en las redes sociales, donde, según el mismo informe, 38 millones de personas compiten por la atención contra las fotos de sus amigos, el último viral de TikTok y las series del momento.
En este escenario, ¿cómo puede una marca ser relevante? Ya no se trata de gritar más fuerte, sino de decir algo que de verdad importe, porque en la economía de la atención actual, la indiferencia es una muerte más lenta que el rechazo. La relevancia ha dejado de ser algo que se compra con presupuesto, ahora es algo que se gana con autenticidad, empatía y la creación de valor real.
En definitiva, superar estos cuatro desafíos exige un nuevo perfil profesional. Ya no vale ser solo un genio creativo o un mago de los datos; ahora debemos ser ambas cosas a la vez, un líder renacentista en la era digital. Hablo de un liderazgo que sabe implantar la última tecnología sin olvidar nunca la estrategia, que defiende el valor de la marca a largo plazo sin renunciar a los resultados del presente, que se gana un asiento en la mesa de decisión para ser la voz ineludible del cliente y que es capaz de encontrar la verdadera relevancia en medio del ruido ensordecedor. Es una transformación que nos obliga a ser psicólogos, sociólogos, analistas y contadores de historias, todo en uno. La tarea es, sin duda, inmensa y la presión, constante.
Sara Vega (Linkedin) es directora de marketing y comunicación de Fnac España. Profesional de largo recorrido dentro de la industria del marketing, cuenta con experiencia internacional y ha trabajado en diferentes actores del sector, tanto en el lado dle anuanciante como en el colectivo de las agencias y proveedores. Antes de fichar a finales de 2021 por Fnac para coordinar el área de marketing en España, Vega fue directora de marketing y comunicaicón de Comess Group y en Grupo Restalia. Previamente ejerció como PR Manager en Ubisoft para España y Portugal e igualmente fue responsable de comunicación para el mercado español de la startup Pyxel Arts Digital Entertainment. Tambien formó parte de los equipos de marketing y comunicaicón de Sega España y Virgin Europa. No obstante su carrera profeisonal comenzó en diferentes agencias de comunicación y relaciones públicas, como Burson España o Tinkle, entre otras. Profesional muy activa en foros sectoriales y como jurado en festivales publicitarios, Sara Vega forma además parte del consejo de gobierno de la Asociación de Marketing de España y es profesora habitual en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y en la EAE Bussiness School.
