Grupo Zeta anuncia el cierre de las revistas 'Interviú' y 'Tiempo'

El cambio de modelo de negocio, las nuevas tendencias de consumo de contenidos y las pérdidas generadas por ambas publicaciones en los últimos años obligan a echar el cierre

Grupo Zeta ha anunciado que las revistas semanales ‘Interviú’ y ‘Tiempo’ van a dejar de publicarse. El descenso de la difusión y de los ingresos publicitarios, sumado a las pérdidas generadas por ambas publicaciones en los últimos años han obligado a la editora a cancelar la publicación de estas revistas. Concretamente, las pérdidas continuas de ediciones Zeta ascienden en los últimos cinco años a siete millones de euros y la caída de la difusión ordinaria se sitúa en torno al 65% en ese mismo periodo de tiempo y de un 80% a lo largo de la última década. 

‘Interviú’ salió a los quioscos en la primavera de 1976 y desde el principio constituyó un rotundo éxito por su atrevimiento periodístico y su osadía, siendo percibido como una de las enseñas del nuevo país democrático que querían los españoles. Llegó a vender hasta un millón de ejemplares con números que han pasado la historia, como la portada de la célebre Marisol o reportajes de investigación que dieron la vuelta al mundo. A partir de ahora, los usuarios que deseen seguir consultando ‘Interviú’ podrán hacerlo a través de su web.
Por su parte, la revista ‘Tiempo’ empezó siendo un suplemento político de Interviú, pero en 1982, la revista fue puesta a la venta en solitario, llegando a convertirse en la referencia periodística de todos los ámbitos de la sociedad española, sobre todo de la política y la económica.

A lo largo de este año, Grupo Zeta concentrará sus esfuerzos y recursos en la transformación digital para afrontar el futuro con el éxito y la rentabilidad que le llevó a convertirse en uno de los grupos periodísticos más importantes y claves de la España moderna. Para ello, en 2017 el Grupo culminó la venta de su división editorial Ediciones B y refinanció su deuda con los bancos con el objetivo de optimizar sus recursos y volcarse en la potenciación de los activos periodísticos de futuro, todo ello con un requisito imprescindible de rentabilidad y sostenibilidad económica.