El papel del comprador extranjero se alza como el cliente más rentable para el comercio
El comprador internacional se ha consolidado como uno de los motores del crecimiento del comercio en España. Según datos de Global Blue, los turistas extranjeros gastan entre tres y cinco veces más que los compradores nacionales, lo que los convierte en el segmento más rentable para el sector retail.
En un contexto de récords de turismo internacional en el país, el reto para el comercio ya no es únicamente atraer visitantes, sino transformar ese flujo en compras de mayor valor. El consumidor internacional suele buscar marcas reconocidas, experiencias de compra fluidas y procesos ágiles para la devolución del IVA.
Ainara Andueza, managing director Spain de Global Blue, señala que este perfil de cliente representa una oportunidad estratégica para el sector. “Quienes integren el Tax Free y la digitalización como parte de la experiencia de compra estarán mejor posicionados para capturar más valor por visita”.
El Tax Free como herramienta de venta
El Tax Free Shopping, tradicionalmente asociado a un trámite administrativo, se ha convertido en una palanca para aumentar la conversión y el ticket medio. Según el análisis de la compañía, ofrecer el reembolso del IVA de forma visible y digital incentiva compras adicionales y favorece el acceso a productos de mayor valor en distintas categorías, desde el lujo hasta el lifestyle.
Además de atraer a compradores internacionales, este sistema puede actuar como acelerador del gasto en destino, especialmente cuando el proceso de devolución se realiza de forma rápida y sin fricciones.
Datos para atraer al comprador global
La compañía gestiona una base de 18 millones de compradores activos y más de 41 millones de transacciones anuales, lo que le permite analizar patrones de consumo del turismo internacional y orientar campañas específicas para este segmento.
Según el informe, las acciones de marketing dirigidas a estos consumidores registran tasas de apertura cercanas al 60% y ratios de conversión de entre el 1% y el 3%, además de incrementar el valor medio de las transacciones en torno a un 25% respecto a clientes no impactados.
En un entorno de creciente competencia entre destinos europeos, el estudio concluye que la diferencia ya no se juega solo en precio o marcas, sino en la calidad de la experiencia de compra ofrecida al viajero internacional.
