La cervecera madrileña Capaz ha irrumpido en el mercado con una propuesta que combina elaboración artesanal y propósito social. La marca presenta una cerveza elaborada únicamente con agua, malta, lúpulo y levadura, aunque asegura que su receta esconde un "quinto ingrediente", el impacto positivo que genera cada botella vendida
La campaña de lanzamiento juega precisamente con ese misterio. En una pieza protagonizada por el actor, escritor y exboxeador profesional Hovik Keuchkerian, la marca invita al espectador a descubrir cuál es ese ingrediente que no aparece en la etiqueta. La respuesta va más allá de la receta, el verdadero valor añadido de Capaz reside en que el 100% de los beneficios se destinan a la Fundación APASCOVI y en que el proyecto genera oportunidades de formación y empleo para personas con discapacidad intelectual.
El proyecto nació hace apenas un año en Collado Villalba (Madrid) con la ambición de demostrar que una cerveza puede competir por su calidad sin renunciar a un propósito social. La producción mantiene los procesos tradicionales de elaboración y apuesta por una cerveza artesanal elaborada exclusivamente con sus cuatro ingredientes básicos, reforzando un mensaje de autenticidad y transparencia.
La plataforma de comunicación se apoya en el concepto de que la cerveza "se disfruta dos veces", primero por su calidad y después por el impacto social que genera cada compra. Ese posicionamiento se ha desarrollado a través de una estrategia que combina contenido audiovisual, relaciones públicas y experiencias en vivo para dar a conocer el proyecto.
Entre las acciones más destacadas figura ‘Capaz Comedy Non Stop’, un evento de 24 horas ininterrumpidas de humor en directo que reunió a reconocidos humoristas y creadores de contenido para presentar la marca desde el entretenimiento, reforzando la dimensión humana del proyecto y su objetivo de visibilizar la inclusión social.
