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VICIO pone a Ferran Torres en segundo plano para devolver el protagonismo a sus hamburguesas

La marca rompe con la lógica habitual del 'celebrity marketing' en ‘Perdona Ferran. Las burgers van primero’, una campaña que utiliza al futbolista para reivindicar el producto y la calidad frente al exceso de ingredientes

VICIO vuelve a jugar con los códigos de la notoriedad en su nueva campaña, aunque esta vez para restarle protagonismo precisamente a su rostro más reconocible. La compañía ha presentado ‘Perdona Ferran. Las burgers van primero’, una acción protagonizada -o no- por Ferran Torres que sitúa las hamburguesas por delante del futbolista.

La campaña parte de una idea sencilla: si el producto es suficientemente bueno, no necesita que una celebridad le robe el foco. De esta forma, Torres funciona como recurso creativo para invertir una de las fórmulas habituales de la publicidad con famosos. La hamburguesa ocupa literalmente el primer plano y el jugador queda relegado a un segundo término.

Con este planteamiento, VICIO busca volver a poner el foco en uno de los pilares sobre los que ha construido su propuesta: el producto. La compañía defiende unas 'smash burgers' basadas en materia prima, técnica y cuidado de los ingredientes, frente a una tendencia de la categoría marcada, según la marca, por la acumulación de ingredientes y el exceso.

“Queremos seguir haciendo cosas que llamen la atención, pero siempre teniendo claro para qué lo hacemos. ‘Perdona Ferran. Las burgers van primero’ pone en relieve que la creatividad tiene que ayudarnos a poner en valor aquello que hacemos y por lo que queremos que se nos reconozca: nuestras hamburguesas”, explica Dani Manero, director de comunicación de VICIO.

La creatividad tendrá recorrido en canales digitales, redes sociales, publicidad exterior y soportes propios de la compañía, trasladando a diferentes formatos el mismo juego entre celebridad y producto.

La acción se integra en el posicionamiento que VICIO resume bajo los conceptos “rápido, bueno y notorio”, donde operaciones, producto y marca funcionan como los tres pilares de su estrategia. En esta ocasión, la notoriedad se pone deliberadamente al servicio del segundo: hacer ruido para recordar qué hay detrás de la marca y no únicamente cómo comunica.