Más novedades y lanzamientos no se traduce en más ventas

Con un 32% más de lanzamientos, las novedades en el sector gran consumo venden un 8% menos

En 2016 aparecieron más de 6000 novedades de gran consumo, es decir, un 32% más que el año anterior. Sin embargo, la facturación de los lanzamientos ha disminuido un 8%. Es más, solo el 10% es responsable de ocho de cada diez euros ingresados por todos ellos. Según Datos de Nielsen, la situación contrasta con la evolución del mercado de gran cosnumo en general, que ha creado un 2,7% y mantiene en 2017 una tendencia similar, con un aumento del 2,8% hasta el mes de marzo.

A tenor de estos datos, el ecosistema parece dividir la salud del mercado en dos ejes. Uno de mayor confianza a la hora de comprar y la tendencia alcista de los precios, sobre todo en los productos frescos.  Ambos son responsables de más del 70% del crecimiento neto en ventas del mercado, pero la estrategia de los distribuidores y fabricantes debe basarse en la revalorización de las categorías, y aquí entra la innovación, que debe ser el motor del crecimiento en los próximos años. Eso sí, siempre y cuando sea genuina y no las ampliaciones de gama que representan actualmente uno de cada dos lanzamientos. De hecho, Nielsen pone de relieve que los consumidores son más exigentes que nunca y no solo demandan productos, sino también experiencias de compra y de consumo. Unas experiencias basadas en la personalización, la comodidad y el disfrute, y de forma  transversal, la tecnología.

La batalla por la cocina

Los consumidores, influidos por su estilo de vida, se debaten entre cocinar o pedir a domicilio. En ese sentido, Nielsen destaca que está creciendo la hostelería online, con un 8% más de entregas y un volumen de negocio de 1.137 millones de euros anuales. Al mismo tiempo, crecen categorías de los lineales del gran consumo como los platos preparados refrigerados, una de las más dinámicas, cuyas ventas aumentaron un 9,7% y mueve 1.289 millones de euros al año.

Este es un buen ejemplo de adaptación a lo que quiere el consumidor. De hecho, el mercado se encuentra con la dificultad de entender a un consumidor que se contradice, que reconoce que está falto de tiempo, pero no acaba de abrazar la compra online que le solucionaría el problema (un 13% de momento sí lo hace); o que dice que pagaría más por artículos que respetaran el medio ambiente, pero el 60% rara vez adquiere productos ecológicos.