La marca se alía con Amparo, una madre que buscaba reunir a sus tres hijos, para hacer realidad el reencuentro y culminar la acción con una edición de sus briks personalizada con apellidos
Todo empezó con una petición familiar lanzada en redes sociales. Amparo quería volver a sentarse a la mesa con sus tres hijos, Alejandra, Nicolás y Víctor, y decidió compartir públicamente su deseo de recuperar una de esas cenas que antes formaban parte de la rutina familiar. La historia comenzó a ganar difusión hasta superar los 2,5 millones de visualizaciones y cerca de 300.000 interacciones.
A partir de esta conversación, Orlando se suma a la historia para ayudar a hacer posible el reencuentro. Bajo el concepto ‘#UnSaborFamiliar’, la marca vincula el relato de Amparo con las recetas de siempre y los momentos compartidos alrededor de la mesa.
La iniciativa amplía su recorrido en redes con la participación de distintos perfiles, entre ellos Juanki Municio, Ale Agulló, Eme de Amores y Luisa Bolívar, Raquel Meroño, Leticia Salinero y Nacho Pla. Su incorporación busca extender la conversación a nuevas comunidades manteniendo como eje la historia de Amparo y su deseo de volver a reunir a la familia.
El 28 de septiembre, la acción alcanza uno de sus momentos centrales con la reunión de los Fernández al completo para compartir una cena. El menú recupera una receta vinculada a la cocina cotidiana, unas albóndigas con tomate, que pasan también a formar parte de la conversación en redes, donde usuarios comparten su interés por el plato y siguen el reencuentro familiar.
La acción tiene una segunda derivada que traslada el concepto de la campaña al propio envase. Orlando presenta una edición de sus briks de tomate frito con algunos de los apellidos más habituales en España, como García, Rodríguez o González. Bajo el lema ‘Vuestro tomate, vuestro apellido’, los envases incorporan así un elemento de identificación familiar a un producto presente en las cocinas españolas.
De esta forma, la campaña articula un recorrido que parte de una historia personal surgida en redes, incorpora a la marca cuando la conversación ya ha adquirido notoriedad y termina trasladando ese relato al producto. El apellido pasa a ocupar el espacio del envase como representación de las familias y de las recetas que se transmiten de una generación a otra.
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