La postproducción en España, en un momento clave

Alfonso Gutierrez de Terán

La crisis ha afectado y mucho al sector de la postproducción en España en los últimos cinco años pero cierto es que, gracias a ella, las empresas y los profesionales que nos mantenemos en la actividad hemos tenido que evolucionar y mejorar mucho nuestros servicios y capacidades para adaptarnos a esta nueva realidad, tan dura, que atraviesa nuestra economía y, por extensión, las empresas. Así, en Wework nos hemos visto obligados a agudizar el ingenio y sacar lo mejor de todos nosotros para ofrecer nuevas metodologías y evolucionar la compañía hasta hacerla más competitiva y atractiva para nuestros clientes. Una de las consecuencias de la crisis ha sido que los precios de esa tecnología han sufrido una caída muy fuerte, lo que ha posibilitado que muchas pequeñas empresas y autónomos tengan acceso a ella, por lo que la competencia se ha recrudecido y ha aparecido, también, un intrusismo tan grande que hace todavía más difícil mantener a flote este digno negocio.
La evolución técnica de la postproducción es vertiginosa. Cada año, sale nuevo software o se mejoran con actualizaciones los ya existentes, por lo que el avance tecnológico es permanente. La evolución de los programas y la complementación entre ellos hacen que la creatividad no tenga límites, de ahí la gran calidad de los trabajos de postproducción que se realizan.
En este contexto, lo que debe prevalecer, y lo que se convierte en un factor diferenciador respecto a la competencia, son los profesionales; las personas con las que trabajas, que son los que han hecho y hacen que este oficio sea algo maravilloso. La situación de las empresas de postproducción ha sido tan dramática que nos hemos visto obligados a empezar de nuevo, prácticamente desde la nada. Pero la experiencia que acumulamos después de muchos años de trabajo y la calidad profesional y humana de los profesionales que trabajan en el sector hacen que afrontemos con optimismo el bonito reto que tenemos por delante.
En España tenemos grandes, muy grandes profesionales de postproducción. No tenemos nada que envidiar a nivel técnico a otros países. Somos un país con una inversión económica muy pequeña a nivel publicitario y cinematográfico en relación a los gigantes de este sector, en el que hay grandes infraestructuras y se negocian presupuestos muy importantes, pero eso no quiere decir que no estemos preparados para afrontar cualquier proyecto o cualquier reto de postproducción. Por eso, en mi opinión, las perspectivas del sector de la postproducción son muy positivas.

Alfonso Gutierrez de Terán, Dirección Ejecutiva de Wework
www.weworkfactory.com