AEDE lamenta que la CNMC defienda en España a quien la Unión Europea procesa por abuso de posición dominante

Los editores subrayan que el tráfico generado mediante los agregadores de noticias apenas revierte en los periódicos, sino que, en su mayor parte, queda en poder del agregador

La Asociación de Editores de Diarios Españoles ha manifestado hoy su extrañeza ante las conclusiones del informe emitido por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, sobre la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.

Según valoran desde AEDE, “sorprende que la CNMC haya decidido opinar sobre los agregadores de noticias en España, cuando mantiene un escrupuloso silencio respecto al procedimiento abierto en la Unión Europea contra Google por conductas que suponen abuso de posición dominante”. Además, los editores consideran que el informe difundido contradice las opiniones expresadas el pasado 12 de marzo por el presidente de la CNMC, José María Marín, en las que pedía a los gigantes de la red “asumir que la información no es gratis”.

Lamentan además que el informe de la Comisión utilice de forma literal las instrucciones de Google como ejemplo para que los periódicos que lo deseen puedan desagregar sus contenidos de ese agregador de noticias. Sobre la posibilidad de ejercer ese derecho de opt-out, los editores también recuerdan que, en la práctica, esa opción resultaría inviable.

Los editores subrayan también que el tráfico generado mediante los agregadores de noticias apenas revierte en los periódicos, sino que, en su mayor parte, queda en poder del agregador, a pesar de que los internautas entran en él buscando los contenidos de los periódicos.

Insisten además en que el derecho de irrenunciabilidad recogido en la actual redacción de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual es la única forma de defender a los periódicos pequeños frente al gigante de internet. En ese sentido,  consideran una “triste paradoja” que la CNMC se sitúe a favor del gigante internacional, cuya posición de dominio ha sido considerada abusiva por la Unión Europea, y en contra de los diarios españoles, que estos sí tributan, invierten y crean empleo en España.