Tras la transformación digital en la empresa ahora se impone la creativa

Crear un marco de colaboración y convencer a los CEO’s de las organizaciones sobre el valor de la creatividad en la empresa son factores clave para potenciarla como elemento transformador en las organizaciones y pilar de su crecimiento

 

►La creatividad se presenta como un factor clave y diferencial que puede convertirse en un pilar importante dentro de las empresas para impulsar el crecimiento. En todos los estamentos de una organización se valora y se tiene en cuenta, incluso los propios empleados suelen demandar una mayor apuesta por la mima para mejorar su desempeño y aportación al grupo (Por ejemplo, seis de cada trabajadores españoles demandan un desempeño más creativo en sus empresas).

Pero para potenciar la creatividad en el entorno empresarial se hace necesario crear un marco de colaboración que involucre al colectivo creativo, escuelas y centros de formación que oferten formación en desarrollo y dirección empresarial y a las mismas empresas. Solo así se podrá convencer a las más altas esferas de las organizaciones, sus directores generales y consejeros delegados, del aspecto diferencial y aspectos positivos que aporta el fomento de la creatividad en el seno de las empresas.

Son algunas conclusiones a las que se llegaron en las jornadas ‘El Día E. Educando con Creatividad’, organizadas por el Club de Creativos de España para concienciar del valor de la creatividad en el mundo laboral e implementar nuevas formas para su incentivo en los profesionales más jóvenes. Una jornada para proponer acciones que mejoren la formación en creatividad y para demostrar el impacto que la misma tiene en el negocio. 

La jornada, apodada como Día E, nace de la preocupación del c de c en torno a la formación de los futuros creativos y de los futuros clientes. Por ello, sus dos objetivos principales son la formación de mayores creativos y lograr que marketers y creativos trabajen de la mano, creando conciencia del valor que aportan unidos; que creatividad y negocio se unan. Profesionales del sector pusieron sobre la mesa sus opiniones para reforzar el papel de la creatividad como herramienta estratégica para las empresas y valorar la adecuación de la actual formación a las necesidades de una industria en plena transformación.

Los profesionales del sector que participaron en las mesas de debate fueron Ana Hidalgo (creativa y directora de Miami Ad School), Belén Coca (creativa y docente), Carlos Holemans (El Laboratorio), Dan Peisajovich (Complot Escuela de Creatividad Barcelona), Daniel Molina (Cep Mabella-Coín), David Selva (Universidad de Cádi), Ezequiel Triviño (Wikreate Labs), Fernando Marugán (Universidad CEU San Pablo), Fernando Toledano (Universidad Nebrija), Javier Carrasco (La Despensa), José Olivares (Universidad Nebrija), Judith Francisco (Swing Swing), Leticia de Corral (Universidad Francisco de Vitoria), Mercedes Agüero (Universidad Europea de Madrid), Pablo Criado (TBWA), Patricia Núñez (Universidad Complutense de Madrid), Rafa Fortis (Kitchen, The Atomic Garden), Rory Lambert (MTL, IED Barcelona), y Silvia Sivera (Universitat Oberta de Catalunya).

Enseñando creatividad: ¿cómo sacarle el máximo partido?

La jornada comenzó con los resultados de ‘Mind the Gap’, estudio basado en la búsqueda de caminos para acercar la formación de futuros creativos a las necesidades actuales de las empresas, y que formó parte del programa europeo Creative Futures, y en el que colaboró el c de c junto con la entidad británica D&AD y la agencia francesa BETC.

En este punto se hizo hincapié en la observación de un comportamiento que identifique la personalidad creativa, en las escuelas que sean estimulantes de ideas, y qué hacen y qué no hacen estas escuelas. Los cambios para sacarle partido a la creatividad deberían comenzar en la escuela de la infancia, pues es el primero momento de desarrollo del individuo en que puede comenzar a explotar su creatividad dependiendo del cómo se trabaje en el aula, la metodología del sistema educativo y los espacios y herramientas que condicionen el comportamiento. Por ello, algunas de las propuestas de los expertos son implementar un plan específico para el desarrollo creativo, que las universidades establezcan un sistema de retos a los estudiantes para incentivar su creatividad de manera continua, y que el mundo profesional se implique con las universidades en este proceso mediante el aporte de nuevas opciones y enfoques dirigidos al futuro profesional.

Pero en el plano educativo, ¿cómo pueden las empresas implicarse con las universidades por el bien creativo de los estudiantes? Según los expertos, existe una brecha entre las universidades y el negocio, que viene dado por la enseñanza básica. El primer paso para acabar con esa brecha sería el cambio metodológico en la manera de enseñar a los alumnos, que las universidades incrementasen su flexibilidad en cuanto al aprendizaje e incentivasen la “búsqueda del yo mismo” del estudiante. Para ello, se haría necesaria la participación de las escuelas creativas, del mundo profesional, en la universidad; así como el desarrollo de trabajos personales motivadores por parte del estudiante para el perfeccionamiento de sus habilidades comunicativas, es decir, que el alumno trabaje su creatividad personal más allá del plan de estudios.

¿Y después qué? De la teoría a la práctica

En la segunda parte de la jornada los expertos nos hablaron sobre cómo aplicar la teoría a la realidad actual: pasar del mundo de las ideas a la acción en un periodo delimitado de tiempo. La evolución debe ser compartida, tanto el sector profesional como del ámbito docente deben participar, dándose un acercamiento en la profesión entre la universidad y los profesionales en todo el proceso de la enseñanza y evolución del alumno: antes, durante y después. Por ello, los expertos plantearon la instauración en las universidades de programas especiales enfocados en la orientación de los estudiantes de cara a su futuro laboral, así como un proyecto, “escuela de profesores”, dirigido hacia los docentes para que aprendan a implicarse más con el alumno e inspirarle creativamente, que sepan cómo expandir el conocimiento en los alumnos.

En un entorno en constante cambio que afecta de manera directa al sector, ¿cómo pueden los profesores enseñar sin perder de vista la versatilidad de los conocimientos? La “escuela de profesores” es un plan de c de c precisamente para enseñar, virtual o físicamente, a los que enseñan, y facilitar el proceso de concreción de propuestas en los diferentes sectores y disciplinas. Debe darse un pensamiento lateral, un intercambio creativo entre los docentes y los profesionales, que favorezcan esta iniciativa de programa de mentoring y localizar las necesidades del sector para adaptarse y desarrollar, además de la creatividad, la transversalidad.

En cuanto a las principales limitaciones para cerrar la brecha negocio-universidad, de acuerdo a los expertos, consisten en el tiempo y en el alto número de alumnos en las universidades. Para el estudiante, la realización de hobbies es un factor positivo para su desarrollo creativo individual, en una realidad en la que el profesional, generalmente, depende de la estructura empresarial. El aporte de la creatividad al mundo laboral, a fin de cuentas, otorga libertad de decisión y movimiento, confianza en el saber hacer y en la consecución de objetivos.

La dimensión económica de la creatividad

Los participantes en las jornadas plantearon la necesidad de concienciar sobre la actividad económica en el sector creativo. Para ello se debe conseguir que los estudiantes salgan del mundo escolar formados en creatividad para llevar precisamente ese talento creativo al público y que se plantee el valor que aporta la creatividad en cualquier negocio o empresa. De acuerdo a los expertos, la primera transformación fue digital, la siguiente será creativa.

Las empresas deben fomentar y garantizar la inversión hacia el sector creativo a través de un programa académico, en el que empresa y universidad trabajen conjuntamente. Los negocios muchas veces recurren a la compra de startups para incrementar su creatividad, cuando, de acuerdo a los expertos, la creatividad debería alimentarse desde dentro; las ideas deberían gestionarse desde el núcleo, con buenos creativos. Según los ponentes del debate, los CEOs, en muchos casos, no están muy vinculados al entorno creativo, por lo que deben generar una mayor conciencia sobre la empresa, que es un todo, un conjunto.

Para entender los casos de éxito es conveniente analizar también los de fracaso. Conocer qué sí es lo que que le ha funcionado a algunas empresas y saber qué no es lo que hay que hacer en otras situaciones por la experiencia de otros casos. Y aquí la creatividad tiene un importante papel, convirtiéndose en skill. Por eso, las empresas y las escuelas creativas deberían generar un feedback creatividad-experiencia para incrementar las posibilidades de éxito en un negocio.