La campaña utiliza un insight social y un producto poco conocido para abrir conversación sobre descanso y relaciones
La presencia constante de pantallas en la vida cotidiana está modificando también los espacios tradicionalmente asociados al descanso y la intimidad. Esa es la premisa desde la que Pikolin articula su nueva campaña publicitaria, que aborda cómo el uso del móvil en la cama está afectando a la conexión emocional en la pareja.
La iniciativa parte de un dato revelador: el 70% de las parejas utiliza dispositivos electrónicos antes de dormir y, en seis de cada diez casos, la última luz que se apaga por la noche es la del teléfono. Esta dinámica tiene consecuencias emocionales directas. Casi el 40% de los españoles considera que su pareja prefiere el móvil antes que a ellos para desconectar al final del día y uno de cada tres se acuesta sintiéndose ignorado.
Con estos insights como telón de fondo, la campaña se apoya en un tono cercano y humorístico para introducir una reflexión más profunda sobre el dormitorio como espacio de vínculo.
La pieza creativa, desarrollada por la agencia Oriol Villar y dirigida por Claudia Costafreda, utiliza el topper -un complemento de descanso aún desconocido para más de la mitad de la población- como recurso narrativo y símbolo de pequeños cambios capaces de transformar la experiencia cotidiana.
El relato arranca como una conversación informal entre amigas y deriva hacia una lectura más amplia: la desconexión emocional también forma parte de la rutina nocturna. En lugar de presentar el producto desde una lógica funcional, el spot lo convierte en una excusa para hablar de rituales compartidos, atención mutua y del momento en el que termina el día.
La campaña se integra en la plataforma de comunicación de la marca, que desde hace un año viene explorando la relación entre descanso, bienestar emocional y hábitos digitales. En esta ocasión, el énfasis se desplaza del diagnóstico al gesto: frente a un dormitorio cada vez más colonizado por pantallas, se plantea la necesidad de recuperar la cama como espacio de conexión.
El planteamiento se apoya en el estudio Intimidad y Pantallas, impulsado por Pikolin, que refleja también que el 43% de las parejas ha discutido alguna vez por el uso del móvil en la cama y que casi la mitad se siente invisible cuando su pareja interactúa con el dispositivo antes de dormir.
La campaña tendrá presencia en televisión, connected TV y entornos digitales, además de una extensión en redes sociales con piezas breves y testimoniales que explican el uso del topper desde el humor y la complicidad.
Más allá del producto, la propuesta consolida una línea de comunicación que vincula el descanso físico con la calidad de las relaciones personales en un contexto de hiperconectividad.
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