Los think Tanks, herramienta clave para las agencias de comunicación y los lobbys empresariales

Las ventajas fundamentales de un Think Tank residen en el alto nivel en la capacidad de análisis gracias a contar con el mejor talento, la autonomía y la visión a largo plazo

 

Los Think Tanks son entidades que buscan influir en las ideas y que están a medio camino entre la academia y los policy makers. Surgen en el siglo XX, en el periodo de la Guerra Fría y tras la Segunda Guerra Mundial, cuando los políticos empiezan a nutrir de ellos sus ideas. Podemos encontrarlos por tanto a la vez cerca y lejos de los políticos, ya que su misión pasa por contribuir a la creación de políticas públicas que permitan alcanzar el bienestar, mientras se mantienen al margen del sector público conservando una autonomía que les permite la libertad y la transparencia, y con ello ganar credibilidad. Por este motivo se alzan como herramienta clave para las agencias de comunicación y relaciones públicas y los lobbys empresariales de cara a alcanzar sus objetivos en el actual escenario, aunque hayan pasado más de 60 años de su puesta en marcha.

Así se desprende de un encuentro organizado por la asociación ADECEC en Madrid la semana pasada, enmarcado dentro de la temática de public affairs y lobby y dedicado a los Think Tanks y la creciente importancia que tienen también en nuestro país a la hora de influir en la opinión ciudadana de cara principalmente a la creación de políticas públicas. En dicho encuentro han participado María Solanas (directora de Programas del Real Instituto Elcano), Marta Angerri (directora general del Círculo de Economía), Diego Sánchez de la Cruz (CEO del Foro Regulación Inteligente) y Roger Montañola (fundador y presidente de Twenty50).

En este espacio se ha hablado de la retroalimentación que debe existir entre los Think Tanks y la opinión pública. María Solanas ha defendido que los Think Tanks deben reflexionar sobre cómo evoluciona la opinión pública para a su vez devolverle un análisis más exhaustivo que pueda enriquecer su percepción. Sin embargo Montañola ha apuntado "el peligro que suponen el poder y la facilidad de difusión de la opinión pública que impide que se hagan reflexiones profundas y un debate pausado sobre algunos temas que lo demandan debido a la dictadura de la inmediatez". Se ha concluido con esto que el cortoplacismo está ganando al largoplacismo y que es misión de los Think Tanks mantener la vista al futuro. Roger Montañola habla también de la globalidad, de cómo hay elementos correlacionados a nivel general social que hacen ver que por primera vez estamos ante un entorno global.
 
Otro de los temas más señalados del debate ha sido la financiación de los Think Tanks, que en gran medida, son costeados por el sector privado. Marta Angerri ha afirmado que hay que ser independiente para poder expresar libremente las ideas y Diego Sánchez de la Cruz ha insistido en la importancia de que las empresas apoyen a los Think Tanks por sus propios intereses y también para que estos puedan permanecer separados del sector público, aludiendo de nuevo a la independencia.
 
Diego Sánchez de la Cruz hace hincapié en la tendencia de que las Think Tanks pasen a ser C-Tanks, "ya que la comunicación debe ser su eje". Y, de hecho, todos los ponentes coincidían en la importancia de comunicar y de estar también presentes en redes sociales, para acercar los debates y su opinión a la opinión pública. Esto demuestra que la comunicación  es un tema central en toda estrategia de lobby y que sin ella es inconcebible.