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¿Adiós a los bots? Musk compra finalmente Twitter por 44.000 millones de dólares

Elon Musk cierra con el resto de socios de Twitter un acuerdo para comprar finalmente el 100% de la plataforma social por 44.000 millones de dólares. El magnate, que ya se hizo con más del 9% del accionariado a principios de este mismo mes, ha anunciado que Twitter dejará de cotizar en los parqués

La plataforma social Twitter anunció en la tarde de ayer lunes que sus socios han alcanzado finalmente un acuerdo con Elon Musk, el hombre más rico del mundo (propietario de Tesla y SpaceX, entre otras), para hacerse con la totalidad de las acciones de la red social en una operación valorada en 44.000 millones de dólares (unos 41.000 millones de euros). El magnate hizo pública la oferta hace 11 días, después de que se difundiera a principios de abril que había adquirido una participación del 9,2% en la empresa. Las negociaciones para cerrar el acuerdo se han desarrollado contra el reloj durante el fin de semana. El empresario pagará para hacerse con la red social 54,20 dólares por acción. Tras la venta, la compañía dejará de cotizar en Bolsa, pero esta cifra supone que el empresario pagará una prima de un 38% sobre la cotización media de la compañía este último mes, según han afirmado lso expertos en cotización bursátil.

la operación, y el interés de Musk en la red social del pajarito, ha estado siempre rodeada de polémica sobre su posición acerca de la libertad de expresión, la manipulación informativa y la censura, lo que ha sido siempre conflictivo para la evolución de esta peculiar red social. tal y como ha explresado públicamente de forma reiterada, Elon Musk tiene ideas propias acerca de cómo debe gestionarse esa libertad dentro de las redes sociales por lo que su nuevo rol como propietario de Twitter supone, a priori, que las reglas del juego interno para los usuarios van a cambiar sensiblemente. Un aspecto muy relevante ya que Twitter, a pesar de no ser la red social más empleada, si es la que más capacidad de influencia cuenta sobre las conversaciones globales, sobre todo en aspectos como economía, política o tendencias sociales. Es asímismo, la extensión natural de otro massmedia como es el medio televisión, ya que es una tendencia cada vez más generalizada el hecho de que los espectadores y televidentes de los contenidos o shows televisivos extiendan su experiencia a la inmediatez e interacción de esta red social. Actualmente la red cuenta con más de 215 millones de usuarios activos, repartidos por todo el planeta.

Todo comenzó el 14 de abril, cuando Musk, que es uno de los más famosos y también más activos usuarios de Twitter, donde acumula más de 83 millones de seguidores, anunció que quería comprar la empresa para hacer de esta un lugar más acorde a sus ideales, contrarios a cualquier tipo de intervencionismo.  “La libertad de expresión es el cimiento de la democracia, y Twitter es la plaza digital donde se debaten temas vitales para el futuro de la humanidad”, ha dicho Musk poco después de la venta en un comunicado. “Twitter tiene un enorme potencial. Tengo muchas ganas de trabajar con la firma y con la comunidad de sus usuarios para sacarle todo el partido”.

Incóginita en las novedades

Aún es pronto para saber cuál será el impacto que supone en el funcionamiento de la plataforma social el cambio de dueño, pero sí que nos podemos aventurar a decir que los primeros cambios se verán en el plano de la transparencia, ya que Musk ha hecho hincapié en muchas ocasiones acerca de este aspecto cuando hablaba de Twitter y su modelo de negocio y relación con su comunidad de usuarios. Un modelo de transparencia sobre el que cimentar la relación de personas y empresas en la plataforma, y optimizar así la presencia de las segundas en el universo Twitter, lo que catapultaría el negocio de la red social.  De hecho Musk ya ha anunciado que va a compartir los algoritmos en código abierto, de modo que cualquier usuario pueda consultar el funcionamiento de sus decisiones a la hora de mostrar uno u otro contenido o de elaborar las tendencias de conversación. Igualmente ha anunciado que se pondrán en marcha  “nuevas prestaciones para usuarios y terceros (empresas)” sin llegar a desarrollar cuáles serán, más alla de acabar con el límite de 280 caracteres por mensaje, una de las normas que más ha indignado a lo largo del tiempo a los usuarios de la red, Musk incluido.

Lo que sí tiene claro el empresario sudafricano es que en esta etapa se va a luchar para “derrotar a los bots (introducidos en la plataforma por terceros para generar tendencias de conversación, producir spam o contenido comercial no deseado o simplemente generar difusión de contenidos específicos que no siempre son verídicos o de corte informativo periodístico)  y a certificar que todos los usuarios de la red social son humanos”.

Precisamente en cuanto a los retos de cara a explotar económicamente la plataforma, la apuesta de Elon Musk parece estar enfocada en desarrollar el modelo Twitter Blue. Un servicio de suscripción, disponible actualmente en varios países, que ofrece a quienes lo tengan múltiples privilegios. Según las propias declaraciones vertidas por Musk, se estaría valorando que aquellos usuarios que dispongan de una cuenta en este servicio podrían recibir la insignia de cuenta verificada, por ejemplo.