Sólo el 15,6% de los trabajadores con perfil técnico del sector tecnológico y digital son mujeres

Cambiar el modelo educativo impulsará el sector digital en España y fomentará que el número de mujeres con estudios tecnológicos superiores sea cada vez mayor

A día de hoy los hombres doblan cuantitativamente a las mujeres en formación digital. Una situación que solo puede variar poniendo el foco en la educación. De hecho, acabar con los roles de género y con la brecha salarial pasa necesariamente por dar visibilidad a la mujer tanto en el ámbito laboral como en el educativo.

Sorprendentemente, España tiene más infraestructura digital que Francia, Reino Unido y Alemania juntos. Sin embargo, hay menos profesionales formados en este sector. Es decir que aunque las condiciones son extraordinarias para la revolución tecnológica y cultural aún falta vías de solución que reviertan esta situación. Una de esas vías es la puesta en conocimiento del papel de las mujeres en la economía digital; un ejercicio que ha llevado a cabo DigitalES, la Asociación Española para la Digitalización.

El estudio pone de relieve que el principal problema para acabar con la brecha digital de género tiene que ver con la elección de los estudios. Entre aquellos con estudios universitarios, hay cinco veces más hombres que mujeres con estudios de tipo tecnológico. Así, en 2015 las mujeres representaban el 16,1% de las personas con esos estudios y el 14,6% en 2017. El impacto de esos estudios tecnológicos en la empleabilidad es reseñable y es que los hombres con estudios superiores tecnológicos tienen cinco puntos porcentuales más de probabilidad de trabajar. Es verdad que en el caso de las mujeres, no se aprecia que las probabilidades las mujeres con estudio superiores tecnológicos tengan más probabilidades de trabajar que las que tienen otros estudios, pero lo cierto es que las mujeres con estudios tecnológicos cada vez representan una proporción menor y no llegaron al 3% en 2017.

Por eso, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen calvo, ha anunciado durante estas jornadas la puesta en marcha de una estrategia nacional de digitalización constante. En su opinión, se necesita “una estrategia y un camino de sinergias entre lo público y lo privado, así como entre los diferentes actores políticos”; una unión necesaria puesto que según la vicepresidenta “hay terrenos en lo que este país tiene que ganar sí o sí la batalla”. En ese sentido, ha argumentado que desde la educación y la formación se pone en juego “la opción de todos los nichos de empleo para estar a la altura de una sociedad que se va digitalizando”. Tanto es así que se prevé que en 2020 haya medio millón de puestos de trabajo en el sector digital.

Precisamente por este volumen de empleabilidad, el estudio ‘Mujeres en la Economía Digital en España’ ha querido poner en valor el papel de la mujer en la economía digital y subrayar que las diferencias entre géneros en relación a las habilidades digitales apenas existen entre los targets más jóvenes. De ahí que los esfuerzos deban dirigirse al conjunto de la sociedad para alcanzar niveles de alfabetización adecuados para los retos que hay que asumir. Asimismo, en lo que respecta al capital humano, los hombres que desempeñan ocupaciones digitales en España representaron en 2017 el 5,2% de los trabajadores ocupados por género masculino, mientras que las mujeres supusieron el 2% del empleo femenino. Un dato netamente negativo ya que indica que hay 2,6 veces más hombres que mujeres en estos empleos.

En ese sentido, el informe señala que el problema de acceso de la mujer al sector digital no tiene que ver con el propio mercado laboral sino con el acceso a los estudios tecnológicos. De ahí que Carmen Calvo haya indicado que “sigue habiendo espacios muy masculinizados que tiene que ver con la formación digital”. Aún así,  cabe lugar para el optimismo si se realizan los cambios necesarios en el modelo educativo.

Brecha salarial

Es fundamental que existan referentes de  en el ámbito tecnológico, no solo para motivar a las próximas generaciones sino también para poner en evidencia que el salario medio del sector TIC es muy superior al de otros sectores, un 22,1% más para las mujeres y un 22,2% para los hombres. Por eso, la brecha salarial de género ajustada en el sector TIC es notablemente inferior (8,9%) que en el resto de los sectores (14,2%). Ahora bien, las diferencias salariales aumentan con la edad, la antigüedad en la empresa y son mayores en las grandes empresas que en las pequeñas. Además, la brecha es mayor cuanto más altos son los salarios, es decir, en puestos de mayor responsabilidad. Y eso que según Victoria Fraguas, socia responsable de EY, “la presencia de las mujeres en puestos de dirección hacen a las empresas más rentables y productivas”.

Sin embargo, las mujeres se siguen enfrentando a barreras que impiden su crecimiento profesional como el impacto de los estereotipos de género, que atribuyen a cualidades innatas a cada uno de los géneros, como la capacidad de liderazgo, las dotes de mando o la visión estratégica, que tradicionalmente se asocian más a los hombres y que gracias a la introducción de cambios en la educación se pueden ir eliminando.