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Cómo debemos ser después del COVID-19

El otro día, a título anecdótico, me encontré con un conocido de hace muchos años pero que vive en un lugar diferente al mío.

Después de mantener un breve intercambio de saludos (1) personales y familiares, pasamos, cómo no, al núcleo de todas las conversaciones actuales el coronavirus, covid-19, o como lo queramos denominar. Y sin esperármelo, me dice: “Después de todo lo que has pasado, esto para ti no es nada”. La verdad es que como no me esperaba esta alusión, no supe qué contestarle y asentí con la cabeza, despidiéndome de él.

De camino a casa, andando (2), estas palabras me hicieron reflexionar sobre lo que tuve que afrontar por “imperativo  vivencial”, y que fueron los episodios menos favorecedores que me han pasado en el periodo de vida que llevo disfrutado.

Y, en paralelo, me surgió una duda/pregunta/reflexión a la que hasta ahora nadie, o por lo menos que yo sepa, ha dado contestación:

¿Cómo deberemos ser los ciudadanos de nuestro país, una vez se termine la actual alarma sanitaria?

La verdad, y esto lo digo por experiencia, es que ante un hecho que te hiera en los sentimientos más profundos, tú subconsciente te lleva a plantearte tres estadios:

REBELDIA, RESISTENCIA y RESILIENCIA

Casualmente todos empiezan por una consonante potente la “R”, por lo que podríamos construir con ellas la Teoría de la Tres R.

Pero permitidme que haga un paréntesis, sobre la frase que me dirigió mi interlocutor. Por supuesto nunca he querido ir de “sufridor”, ni lo soy. Ha habido, habrá siempre individuos que padezcan avatares tanto o más duros que los míos. Si por algo me diferencio, y no estoy seguro, es por la concentración en el tiempo de estos aconteceres. Eso es todo.

Bueno realizada esta aclaración, permitirme que retom  la Teoría de las Tres R, y cómo pueden afectar a las personas después del efecto post covid-19.

R de REBELDIA

Los seres humanos, unos más que otros, solemos rebelarnos ante un hecho/situación  no controlado/justificado/explicado, y pasamos a “modo REBELDIA”, cuando no encontramos un porqué de lo que nos está aconteciendo y nadie nos da una explicación lógica o por lo menos comprensible. ¿Qué pasa? Que solemos atenuarla con el paso del tiempo acostumbrándonos a soportar el hecho en sí, convirtiéndolo en “rutina”.

R de RESISTENCIA

Como consecuencia de la R anterior, activamos el “modo” egocéntrico en la que únicamente y por encima de todo creemos en nuestra responsabilidad individual, y forjamos al individuo (nosotros mismos) como eje central de la toma de decisiones. Esto tiene un efecto colateral e importante: que dejaremos de creer en la responsabilidad colectiva y por lo tanto en la estructural. Nuestro destino, será convertirnos en “anacoretas” sociales (3).

R de RESILENCIA

RAE: “Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límites y sobreponerse a ellas”.

Soy de los que opina que por muy mala que sea la situación que te afecta, con el tiempo extraes alguna lectura positiva.

Por ello considero que una parte muy importante de la respuesta debe manar de nuestra inteligencia emocional, dándole la vuelta a la negatividad, mala por si sola. Y así plantearse:

¿Cómo puedo contribuir, a mejorar la situación?

¿Qué lectura positiva puedo extraer de una situación que me afecta negativamente?

Esta fase interrogante, pero en la búsqueda del lado positivo nos tiene que alejar del victimismo que podría haberse anclado en la R de REBELDIA.

Del victimismo podemos pasar a la fase de miedo, que ha sido y es la emoción protagonista del confinamiento. Temor  por nuestra relaciones sociales, nuestra economía, nuestra familia y el miedo a morir (4).

La persona resilente debe afrontar de manera positiva todas las secuelas que le provengan de las anteriores R.

Por lo tanto si quieres incorporarte a la “nueva normalidad” (5), si deseas  o ya lo eres del “club de los resilentes”, cuando te incorpores a la sociedad “de calle” piensa en positivo, cumple las normas de convivencia para no entrar en pánico ante el contacto humano. Y como buen resilente cambia tus hábitos de consumo siendo consciente de lo que necesitas y basándote en la ética, la humanidad, la proximidad/cercanía y la responsabilidad. El consumidor acumulador y desenfrenado se quedo en la “anterior normalidad”.

Por lo tanto, si eres capaz de aseverar, los siguientes criterios:

SÍ AL POSITIVISMO

NO A:

LA NEGATIVIDAD

AL VICTIMISMO

AL MIEDO

AL CONSUMO DESENFRENADO

Serás parte de la normalidad post-covid 19.

(1) Con las precauciones debidas
(2) Los kilos del confinamiento
(3) Acepción para este escrito
(4) Consecuencia de estar vivo
(5) Odiosa definición


Juan Carlos Falantes es socio fundador y CEO de The Lab Media & Advertising (desde 2011), ha sido consejero delegado de Publicidad Gisbert, de Sebabel y de Strategias Medios Galicia (desde 2002 a 2011), director general de Publicidad Gisbert y director general de Inter-3 Publicidad (desde 1991 a 2002)  y socio consejero-delegado, director general de Inter-3 Publicidad (desde 1985 a 1991).
Ha sido consejero-Miembro del Comité Ejecutivo y el Consejo de Administración de Información y Control de Publicaciones (OJD-INTROL), secretario general y fundador Madrid Foro Empresarial, patrono de Fundeco (Fundación de la Comunicación), tesorero de la Academia de la Publicidad y de la FEDE (Federación de Empresas de Publicidad yComunicación), vicepresidente de la Academia de la Publicidad, presidente de la FEDE (Federación De Empresas De Publicidad Y Comunicación) y vicepresidente de la FNEP (Federación Nacional de Empresas de Publicidad) y presidente de la AGEP (Asociación General de Empresas de Publicidad).
Es licenciado en Investigación Comercial y Marketing (5 años) – ESIC Estudios en Ciencias Empresariales  – UNED. Diplomado en Mercadotécnia, Diplomado en Mercado Exterior y  Diplomado en Administración de Empresas, por CEPADE.