Las mujeres lideran el fenómeno y Millennials y Generación Z impulsan un cambio estructural en la forma de viajar
El viaje en solitario ha dejado atrás su carácter de tendencia emergente para convertirse en una de las principales palancas de transformación del turismo global. Lejos de responder a decisiones puntuales, el ‘solo travel’ refleja un cambio profundo en las prioridades del viajero, cada vez más orientadas a la autonomía, la flexibilidad y las experiencias personalizadas.
Los datos respaldan esta evolución. Según la recopilación Solo Travel Statistics & Industry Data 2025, de Condor Ferries, los viajeros en solitario ya generan el 18% de las reservas turísticas a nivel global, con un crecimiento del 42% en los últimos años.
Una tendencia sostenida que está obligando a la industria a adaptar su oferta a un perfil más independiente y exigente.
Jóvenes y mujeres impulsan el crecimiento
El auge del ‘solo travel’ está estrechamente ligado a las nuevas generaciones. De acuerdo con el ‘2024 Global Travel Trends Report’ de American Express Travel, el 76% de los Millennials y la Generación Z prevé viajar en solitario, con una clara preferencia por escapadas cortas y frecuentes frente a los viajes largos. A este impulso generacional se suma un factor clave: el liderazgo femenino.
Según Grand View Research, las mujeres representaron el 54,6% de los ingresos del sector en 2025 y, en muchos casos, superan ampliamente el peso dentro del total de viajeros en solitario, consolidándose como el motor principal de este segmento.
Europa y España, en el centro del fenómeno
Europa se posiciona como uno de los grandes epicentros del ‘solo travel’, concentrando el 37,18% del mercado global en 2025 y con previsiones de crecimiento anual del 13,9% hasta 2033. La diversidad de destinos y la fortaleza del turismo cultural y urbano explican este liderazgo.
En este contexto, España refuerza su atractivo como destino clave. Según Eurostat, fue el segundo país más visitado por europeos en 2024, concentrando el 10,4% de los viajes, además de liderar en pernoctaciones (11,7%) y gasto (11,1%). A ello se suma que, según el INE, el país alcanzó en 2025 los 96,8 millones de turistas internacionales y más de 366,7 millones de pernoctaciones hoteleras.
Madrid, por su parte, consolida su papel como uno de los grandes polos urbanos del país, superando los 8,8 millones de turistas internacionales en 2025 y posicionándose como destino clave para escapadas culturales y viajes de corta duración.
Un viajero más autónomo que redefine la oferta
Este cambio de hábitos está impactando directamente en la propuesta de valor del sector turístico. Los viajeros en solitario ya no buscan únicamente alojamiento, sino experiencias adaptadas a su ritmo y preferencias.
“El viajero en solitario ya no busca únicamente un lugar donde alojarse, sino una base desde la que vivir la ciudad a su propio ritmo”, señalan desde el equipo de Hotel Príncipe Pío, en Madrid.
Una transformación que confirma el ‘solo travel’ como uno de los grandes motores del turismo actual, con capacidad no solo de crecer, sino de redefinir cómo se diseña, comunica y vive la experiencia de viajar.

