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Repsol, el propósito que guía la energía de hoy y de mañana

Explorar todas las posibilidades de la energía para que todos podamos avanzar no es un eslogan reciente, sino el eje que articula la estrategia, la experiencia de cliente y la cultura interna de Repsol

Durante años, el debate sobre el propósito corporativo ha ganado protagonismo en el ámbito empresarial. En el caso de Repsol, sin embargo, ese concepto no se entiende como una formulación reciente ni como un ejercicio narrativo, sino como una manera de mirar el negocio energético y su papel en la sociedad. “Quizá la forma de nombrarlo ha cambiado, pero la esencia es la misma”, explica Jesús Hernández, responsable de marca de Repsol. El experto asegura que la compañía “busca constantemente nuevas soluciones energéticas para poner todo su potencial al servicio de la sociedad y hacer posible que todos podamos avanzar en nuestras vidas”. Esa vocación se traduce en una apuesta sostenida por la innovación, la diversificación energética y la convivencia de soluciones. “Siempre hemos sido muy conscientes de que cuantas más opciones energéticas estén disponibles, más avanzaremos todos”, apunta Hernández, subrayando que la transición energética exige ampliar el abanico de soluciones para garantizar el acceso universal a la energía.

En Repsol, el propósito no se concibe como una declaración aspiracional, sino como una brújula operativa. “No va de lo que decimos, va de lo que hacemos”, insiste Hernández. Desde esta lógica, la compañía defiende un modelo multienergía que integra combustibles convencionales, alternativas de baja huella de carbono y nuevas soluciones para la movilidad, el hogar y la empresa. Algunos ejemplos recientes ilustran esa orientación estratégica: la comercialización de Nexa, su gama de combustibles de origen 100% renovable, con Diésel Nexa origen 100% renovable ya presente en más de 1.400 estaciones de servicio de la península ibérica; la innovación en competición de motor, con el uso de combustibles con un 70% de origen renovable en pruebas como el Dakar; o el desarrollo continuado desde Repsol Technology Lab, su centro de innovación dedicado a la investigación de nuevas soluciones energéticas. La digitalización también forma parte de este enfoque. Herramientas como Waylet, la aplicación de Repsol que alcanza ya los 9,7 millones de usuarios, se han convertido en un pilar de la relación con el cliente. A ello se suma la capilaridad de una red de más de 3.300 estaciones de servicio en la península ibérica y la apertura de oficinas multienergía, que mantienen el contacto físico en un entorno cada vez más digitalizado. “También creemos importante visibilizar todas las energías”, añade Hernández, en referencia a una narrativa de marca que huye de simplificaciones y refleja la pluralidad energética actual.

Experiencias coherentes para el cliente

Esa visión estratégica se traduce en una propuesta de valor que busca acompañar a las personas en su transición energética. “Queremos poner en manos de los clientes todas las soluciones energéticas, presentes y futuras”, explica Cristina González Bermejo, responsable de experiencia de cliente. Y explica cómo, en la actualidad, más de 1.400 estaciones ya cuentan con diésel Nexa de origen 100% renovable y una red de recarga eléctrica que supera los 2800 puntos operativos : “Las estaciones han dejado de ser solo espacios para repostar o recargar: ofrecen conveniencia, digitalización y nuevas alternativas energéticas, como tarifas de luz y gas adaptadas a los hábitos de consumo”.

 




Más que una declaración de intenciones. En Repsol, el propósito corporativo no se entiende como una declaración reciente ni como un ejercicio teórico, sino como una forma de mirar el negocio energético y su papel en la sociedad. “Explorar y descubrir las infinitas posibilidades de la energía para que todos podamos avanzar” sintetiza una visión que conecta innovación, personas y progreso desde una lógica de continuidad.
Explorar y descubrir remite a una vocación científica orientada a la búsqueda constante de nuevas soluciones. La energía se concibe como una fuente de posibilidades que permite avanzar en la vida cotidiana y afrontar la transición energética desde un enfoque diverso, capaz de ofrecer distintas alternativas y garantizar el acceso a la energía en contextos muy distintos.
Este propósito atraviesa de manera transversal la estrategia de la compañía. Se hace tangible en el negocio, se vive internamente en la forma de trabajar y se proyecta externamente en experiencias que permiten a las personas percibirlo en su relación con Repsol. No se trata de ámbitos separados, sino de un mismo hilo conductor que articula decisiones y prioridades.
Para asegurar que este enfoque sea accionable, el propósito se integra en métricas que evalúan aspectos como la capacidad de innovación, la generación de valor y la contribución social. A ello se suman unos valores que guían los comportamientos diarios: la valentía para cuestionar y anticipar, la curiosidad para aprender e innovar, el logro para convertir ideas en realidades y el cuidado como compromiso con las personas y la sociedad.
En un sector en plena transformación, Repsol sitúa su propósito como un elemento estructural que orienta su evolución presente y futura, conectando estrategia, cultura y experiencia desde una misma manera de entender la energía.

 

En el ámbito digital, Waylet centraliza pagos, consumos y servicios, además de generar ahorros y propuestas personalizadas. Y en el terreno de los nuevos servicios, soluciones como el autoconsumo o las comunidades solares convierten el propósito en experiencias tangibles. La coherencia de esta propuesta se trabaja desde múltiples frentes: formación a más de 20.000 empleados, una estrategia multicanal consistente y equipos multidisciplinares que integran diseño, creatividad y experiencia de cliente desde el inicio de cada proyecto. “Todas las personas de la dirección general de Cliente tenemos indicadores de experiencia en nuestros objetivos”, subraya González Bermejo.

Un ejemplo claro es la adopción de Diésel Nexa origen 100% renovable. Tras su lanzamiento, uno de cada seis repostajes ya se realiza con este combustible renovable, permitiendo reducir emisiones de CO2sin necesidad de cambiar de vehículo. “El propósito se materializa cuando el cliente percibe beneficios concretos: ahorro, comodidad, confianza”, resume Cristina.

Cultura y propósito desde dentro

Para que ese enfoque sea sostenible, el propósito debe vivirse internamente. En Repsol, ese aterrizaje se realiza a través de espacios de conversación y reflexión estructurados, como explica Pilar Rojas, responsable de cultura y personas. “Talleres internos fomentan el debate abierto sobre cómo la actividad diaria contribuye al propósito global”, señala. El objetivo es que cada persona identifique la coherencia entre su trabajo cotidiano y el marco cultural de la compañía. La cultura, en este sentido, se concibe como un elemento vivo, construido desde la participación y la reflexión colectiva.

El impacto del propósito se mide desde la coherencia entre decisiones, comportamientos y objetivos de negocio, apoyado por iniciativas de escucha activa como el programa “Nuestra Voz”, que recoge de forma sistemática la percepción de los empleados en los distintos países donde opera la compañía.

Pero, además, el liderazgo desempeña un papel clave. Los valores y el propósito están integrados en los planes de formación y acompañamiento, con especial foco en quienes toman decisiones. “Los líderes no solo deben encarnar los valores, sino asegurar que las decisiones contribuyen directamente al propósito”, apunta Rojas.

La adaptación local es otro elemento esencial. Los equipos reflexionan desde su propia realidad, enriqueciendo el propósito global sin perder coherencia, en un contexto internacional diverso.

 

Contenido especial creado por El Publicista para Repsol


Este contenido forma parte del especial sobre Propósito de El Publicista, publicado en el número 536 de nuestra revista quincenal, correspondiente a la segunda quincena de diciembre. Hazte con un ejemplar en nuestro quiosco tanto en su edición print como en la versión digital