El 86% de los españoles ha cambiado sus hábitos de compra para ahorrar

Continúa creciendo el pesimismo de los españoles sobre la situación del mercado laboral y se sitúa entre los países menos optimistas del mundo: un 96% cree que estamos en recesión

Según el estudio global de Nielsen, la confianza de los consumidores ha crecido en el tercer trimestre de 2012. En concreto, ha aumentado un punto en este tiempo, situándose en los 92 puntos, es decir, cuatro más que en el mismo trimestre del año anterior.

La encuesta, llevada a cabo entre el 10 de Agosto y el 7 de Septiembre 2012, indica que la confianza del consumidor ha crecido en 30 de los 58 países, ha descendido en 19 y se mantiene igual en 7 de ellos. Los españoles se encuentran en el grupo de los más pesimistas. De hecho el índice ha descendido en este periodo cuatro puntos, doce menos que hace un año, y con 49 se sitúa a la cola de todos los países del mundo. Es más, nuestro país está muy por debajo de la media europea de 74 puntos, y aún más lejos de la media mundial, situada en 92 puntos.

El 96% de los consumidores españoles consultados considera que el país está en recesión económica, muy por encima de la media europea del 73%. Además, el 82% de los españoles no cree que España saldrá de la recesión en los próximos doce meses, once puntos más que el periodo anterior, el 21 puntos más que la media europea. Y es que Europa es la región más pesimista, seguida de Norteamérica, donde el 58% piensa que no saldrán de la crisis el próximo año; mientras en Asia-Pacífico sólo lo creen el 41%, y en Latinoamérica un 38%.

Esta situación ha derivado en un cambio en los hábitos de compra. Hay un 85% de españoles que considera que no es buen momento para comprar aquello que desea o necesita: el 49% dice que es regular, pero el 36% afirma que es directamente malo; por apenas el 13% que piensa que es un buen momento y un 1% que opina que es excelente. Esta opinión negativa sobre las compras es mayoritaria en toda Europa: el 25% de los europeos cree que es mal momento de comprar, un 45% no lo ve bueno; el 25% piensa que sí es un buen momento; y un 2% lo considera excelente.

La influencia de la situación económica es clara en casi todos los aspectos de la vida, hasta el punto de que el 86% (4 puntos más que el 2º trimestre) de los españoles dicen haber cambiado sus hábitos de compra respecto al año pasado para ahorrar en los gastos del hogar, bastante por encima de la media europea del 65%.

Al 18% de los españoles participantes en el estudio no les queda dinero después de cubrir sus necesidades básicas, al igual que hace un año. Y entre los que les queda algo de dinero, el 41% lo destina al ocio fuera de casa, el 37% a ahorrar; el 29% a ropa, un 25% a vacaciones, el 24% a cancelar deudas y préstamos, el 18% a mejoras en la casa y decoración, el 16% a nuevas tecnologías, un 6% a planes de pensiones, y también un 6% invierte en bolsa o en fondos. A medida que avanza el año vemos que disminuye la intención de compra de ropa, nuevas tecnologías, y sobre todo la cancelación de deudas y préstamos. Y aún más drástico es el descenso de los que tenían pensado gastarse el dinero ocio fuera de casa.

Las acciones que toman los españoles para ahorrar son gastar menos en ocio fuera de casa (69%), en facturas de gas y electricidad (65%), en gastos de telefonía (58%), en ropa nueva (56%), en vacaciones y recesos cortos (51%), en comprar alimentos de marcas más económicas (48%); utilizar el coche con menos frecuencia (48%), demorar la adquisición de tecnología más moderna (37%), disminuir las comidas por encargo (35%), eliminar las vacaciones anuales (34%), fumar menos (28%), reducir las bebidas alcohólicas o comprar marcas más baratas (26%), demorar la sustitución de los principales artículos del hogar (25%), realizar menos actividades de ocio en el hogar (19%), y buscar mejores acuerdos económicos en la hipoteca, el seguro, etc (18%).

Es importante destacar que gran parte de los encuestados señalan que mantendrán estas medidas de ahorro cuando la situación económica mejore, sobre todo cuando hablamos de disminuir las facturas de gas y electricidad así como del teléfono: el 49% intentará seguir gastando menos en gas y electricidad, un 28% en telefonía, un 31% en intentar utilizar menos el coche, y un 20% en comprar alimentos de marcas más económicas.  Solamente un 22% mantendría su intención de ahorrar en ocio fuera de casa, y el 21% en ropa nueva.