Actualidad

Las marcas disparan su inversión en festivales musicales como territorio de conexión emocional

Retail, banca, energía o belleza ganan presencia en conciertos y festivales mientras el 43% de los anunciantes prevé aumentar todavía más su inversión este año

La música en vivo se ha consolidado como uno de los principales territorios de inversión para las marcas en España. El crecimiento sostenido de conciertos y festivales, unido a su capacidad para generar conexión emocional y conversación social, está acelerando la entrada de nuevos sectores y redefiniendo la lógica del patrocinio experiencial.

Según la cuarta edición de PULSO, el Observatorio de Marcas en la Industria Musical impulsado por Superstruct Entertainment, Fever y Omnicom Media Group, más de la mitad de las marcas vinculadas a conciertos y festivales ya ha incrementado su inversión en este entorno y un 43% prevé seguir aumentándola durante este año.

El fenómeno responde tanto al crecimiento económico del sector como al cambio en la forma en la que las compañías buscan relacionarse con las audiencias. La música en directo superó los 800 millones de euros en taquilla anual y alcanzó los 31,4 millones de entradas vendidas, consolidándose como uno de los espacios de ocio con mayor capacidad de movilización y engagement.

Pero el interés de las marcas va más allá de la visibilidad. El 86% de los anunciantes afirma que su principal objetivo al invertir en música en vivo es asociarse a nuevos valores y atributos de marca, mientras que el 57% prioriza la conexión emocional con el consumidor y el 64% busca generar contenido amplificable en redes sociales.

La evolución también está transformando el perfil de las compañías presentes en este territorio. Aunque las bebidas continúan liderando el recuerdo de marca en festivales, sectores como retail, banca, energía, belleza o seguros están ganando terreno rápidamente. El retail es el ámbito que más mejora su percepción de adecuación a conciertos y festivales respecto a 2023, seguido de energía y juegos y apuestas. Moda, belleza y banca también registran avances relevantes.

El informe refleja además un cambio claro en las expectativas del público hacia las marcas presentes en eventos musicales. Lejos de rechazar su participación, el 94% de los asistentes valora positivamente su presencia, aunque el recuerdo y la afinidad se concentran especialmente en aquellas activaciones capaces de mejorar la experiencia. En este contexto, servicios relacionados con descanso, hidratación, conectividad, espacios experienciales o contenido exclusivo se convierten en algunos de los elementos más valorados dentro de festivales y conciertos.

El 85% de los asistentes reconoce positivamente a las marcas que aportan soluciones útiles o enriquecen el evento.

La capacidad de amplificación digital se ha convertido además en otro de los grandes atractivos para los anunciantes. Seis de cada diez asistentes aseguran que compartirían en redes sociales activaciones de marca si la experiencia les resulta relevante, lo que convierte estos espacios en generadores naturales de contenido social y notoriedad orgánica.

El crecimiento de la música en vivo como territorio de marca también está estrechamente ligado al comportamiento de las nuevas generaciones. El 73% de los jóvenes prioriza el gasto en experiencias frente a la compra de bienes materiales y más del 80% de la Generación Z considera la música una de sus principales herramientas para gestionar el estrés y el bienestar emocional.

Este cambio de prioridades está llevando a las compañías a replantear su presencia en eventos musicales desde una perspectiva más cultural y experiencial.

Las marcas ya no buscan únicamente “estar” en un festival, sino formar parte activa de la experiencia y construir una relación más relevante con comunidades que valoran la autenticidad y la conexión emocional por encima de la publicidad tradicional.