El proyecto plantea un modelo de negocio social basado en la venta online de flores como vía para financiar contratos indefinidos y procesos de inserción laboral para personas en situación de exclusión
Flores Solidarias se presenta como una iniciativa que combina actividad comercial e impacto social mediante un modelo empresarial orientado a la inserción laboral de personas sin hogar. La propuesta, desarrollada por AGR Food Marketing junto a otros socios, opera como una floristería online cuya actividad -basada en la venta de ramos, suscripciones periódicas y servicios florales para eventos- se utiliza para financiar empleo estable para personas en situación de vulnerabilidad social.
El proyecto utiliza una estructura comercial autosostenible para reducir la dependencia de subvenciones y generar oportunidades laborales más duraderas. Según sus impulsores, el crecimiento del negocio está directamente relacionado con la capacidad de crear nuevos contratos indefinidos. Con sede en Mercaflor (Valencia), Flores Solidarias emplea a personas que han atravesado situaciones de sinhogarismo, ofreciendo no solo trabajo remunerado, sino también acompañamiento social y apoyo en procesos de autonomía personal, como el acceso a vivienda.
La iniciativa surge a partir de una evolución de acciones solidarias previas impulsadas por Mateo Blay, presidente de AGR Food Marketing, quien tras años vinculado a campañas de consumo responsable y sostenibilidad trasladó esa experiencia al ámbito de la empresa social. En lugar de funcionar como una acción puntual o exclusivamente asistencial, el proyecto adopta herramientas tradicionales de marketing y gestión empresarial para construir una marca con capacidad de generar ingresos recurrentes.
Su estrategia combina propósito social y lógica de mercado, utilizando las suscripciones como fórmula de previsión financiera que permite planificar contrataciones estables. A ello se suma una diversificación de ingresos a través de bodas, eventos y colaboraciones con empresas interesadas en acciones de responsabilidad social corporativa.
Además, la compañía incorpora un componente de sostenibilidad mediante el uso de flor local, de temporada y de proximidad, reforzando así también el apoyo a productores locales.
Aunque el modelo plantea una alternativa innovadora frente a formatos sociales más dependientes de financiación pública o donaciones, su viabilidad a largo plazo dependerá de mantener una base de clientes suficientemente sólida y de escalar el negocio sin perder capacidad operativa ni impacto real.
