Un libro blanco elaborado por Animum entre profesionales de estudios como ILM, DNEG, Sony, Netflix, Framestore, EA o Ubisoft concluye que las principales barreras para su adopción son legales y de control, no tecnológicas
La inteligencia artificial continúa ganando protagonismo en la industria audiovisual, aunque su incorporación a las grandes producciones avanza a un ritmo inferior al que refleja su uso entre los profesionales. Así lo pone de manifiesto el libro blanco 'La IA en la industria de la Animación 3D y los VFX', elaborado por Animum Creativity Advanced School a partir de un cuestionario y entrevistas realizadas a 100 profesionales en activo de estudios internacionales.
El informe revela que el 63% de los artistas ya utiliza herramientas de inteligencia artificial en su trabajo, mientras que solo el 17% de los grandes estudios las emplea actualmente en procesos de producción.
Según el estudio, la principal explicación no reside en la tecnología, sino en las implicaciones legales y en la dificultad para garantizar el control de los contenidos generados. De hecho, el 57% de los profesionales identifica la propiedad intelectual y los aspectos legales como el principal obstáculo para su implantación, mientras que el 55% señala la falta de control sobre los resultados.
En cambio, únicamente un 10% considera que las limitaciones tecnológicas representan el principal freno.
El informe también recoge que un 15% de los encuestados trabaja en estudios que mantienen una política de prohibición total del uso de IA generativa.
Lejos de la imagen de la IA como herramienta para generar imágenes o animaciones finales, el uso más extendido en los grandes estudios se concentra en tareas de apoyo. ChatGPT (76%), Gemini (61%) y Claude (35%) son las soluciones más utilizadas para automatizar procesos técnicos, desarrollar código o generar scripts dentro de los flujos de trabajo.
En el ámbito de la generación de imágenes, ComfyUI aparece como la herramienta de referencia por su funcionamiento en entornos locales, una característica que facilita el cumplimiento de los requisitos de confidencialidad de las grandes producciones.
Pese a la prudencia actual, el estudio apunta a una aceleración de la adopción durante los próximos años. El 85% de los profesionales considera que la inteligencia artificial estará integrada en los pipelines de producción de cine y videojuegos AAA antes de 2031, aunque la implantación será desigual según las disciplinas.
Mientras los efectos visuales ya registran un 55% de uso activo, la animación de personajes continúa sin incorporar estas herramientas en producción, convirtiéndose, según el informe, en "el último bastión".
El trabajo se publica además en un momento de cambios regulatorios. A partir del 2 de agosto de 2026, la normativa española sobre inteligencia artificial obliga a identificar de forma visible los contenidos generados mediante IA distribuidos comercialmente, bajo la supervisión de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA).
Martín Scalzotto, lead animator en DNEG, considera que la IA "va a ayudar mucho a mover más rápido las cosas", aunque subraya que "a nivel artístico no se va a perder: la herramienta siempre necesita la mano de un artista detrás".
