ConsumES y RE-VISTE han firmado un acuerdo de colaboración para promover la recogida selectiva del textil y el calzado y reforzar la información que recibe la ciudadanía sobre reutilización, reciclaje y economía circular. La iniciativa contempla el desarrollo de campañas de sensibilización, materiales divulgativos, estudios, jornadas y acciones formativas con el objetivo de fomentar hábitos de consumo y gestión de residuos más responsables
La alianza entre ConsumES y RE-VISTE llega en un momento clave para el sector, marcado por la próxima implantación de la responsabilidad ampliada del productor (RAP) en el ámbito del textil. En este nuevo escenario, ambas entidades subrayan que el éxito del sistema no dependerá únicamente de aumentar los volúmenes de recogida, sino también de mejorar la calidad de la separación en origen y la trazabilidad de los residuos.
Uno de los principales ejes del acuerdo será concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de depositar la ropa y el calzado usados en los puntos de recogida habilitados, en lugar de desecharlos junto al resto de residuos. Según ambas organizaciones, este gesto resulta fundamental para facilitar la reutilización y el reciclaje de los materiales y avanzar hacia un modelo más eficiente y circular.
La colaboración también busca resolver las dudas que todavía existen entre los consumidores sobre la sostenibilidad de los productos textiles. Para ello, ConsumES y RE-VISTE trabajarán en la elaboración de contenidos claros y accesibles que expliquen qué residuos pueden depositarse, dónde hacerlo y cuál es el destino de los materiales una vez recogidos, con el fin de favorecer decisiones de consumo más informadas.
"Si queremos que la circularidad del textil y el calzado funcione de verdad, necesitamos algo más que contenedores y normativa: necesitamos ciudadanos informados, confianza en el sistema e información clara", afirma Juan Ramón Meléndez, director general de RE-VISTE. En la misma línea, Miguel López, presidente de ConsumES, destaca que el acuerdo responde a una demanda creciente de los consumidores por conocer que la ropa y el calzado que dejan de utilizar tendrán una gestión responsable y una segunda vida útil.
Con esta iniciativa, ambas entidades aspiran a reforzar el papel de la ciudadanía como pieza clave dentro de la cadena de valor de la economía circular, convencidas de que una correcta separación de los residuos textiles es el primer paso para hacer posible un sistema de reutilización y reciclaje más eficaz y sostenible.
