La campaña utiliza un video-rap y códigos culturales propios de internet para alertar del impacto que la exposición al tabaco tiene entre los jóvenes
La Asociación Española Contra el Cáncer lanza ‘Rosalía, déjalo’, una nueva iniciativa de sensibilización que pone el foco en el papel de las redes sociales en la normalización del tabaco entre el público joven. La acción surge tras la viralización de imágenes de la cantante Rosalía fumando durante una entrevista en un podcast y plantea un mensaje directo sobre el llamado ‘humo digital’.
La campaña se articula alrededor de un video-rap que combina memes, clips virales y un lenguaje cercano para conectar con las nuevas generaciones. Con frases como “Las imágenes se pixelan… los pulmones no”, la pieza busca trasladar un mensaje preventivo desde el entretenimiento, señalando que aunque el contenido online pueda editarse o desaparecer, el daño del tabaco es irreversible.
El objetivo principal es abrir una conversación social sobre cómo la exposición constante al consumo de tabaco en plataformas digitales influye en la percepción de riesgo entre los jóvenes. Según datos del estudio ‘Influencia de las Plataformas de Video On Demand y medios sociales en la exposición al tabaco y nuevas formas de fumar’, nueve de cada diez jóvenes ha estado expuesto al humo digital en el último mes.
La asociación advierte de que el 80% de los casos de tabaquismo comienza antes de los 18 años y que el tabaco sigue siendo la principal causa de muerte evitable en el mundo, responsable del 30% de las muertes por cáncer. Además, produce el 82% de los cánceres de pulmón en Europa.
Laura del Horno, del área de prevención de la organización, explica que la iniciativa pretende “concienciar sobre los riesgos asociados al consumo de tabaco y señalar el impacto que tiene en los jóvenes la exposición al humo digital”, poniendo el acento en la prevención temprana y en los nuevos formatos de consumo como los cigarrillos electrónicos.
Cultura pop y prevención sanitaria
Más allá del mensaje sanitario, la campaña evidencia cómo las estrategias de concienciación evolucionan hacia códigos culturales propios del entretenimiento digital.
El uso de música, estética urbana y referencias virales sitúa la acción en el territorio del marketing social contemporáneo, donde la conversación pública se construye desde la cultura popular y no únicamente desde el discurso institucional.
